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🔥 Sudor, Hormonas... y Marcos (10)
Fecha: 31/08/2026, Categorías: Gays Autor: internauta, Fuente: TodoRelatos
🔥 Sudor, Hormonas... y Marcos🔥 (Capítulo 10) Viernes noche. En el cine. Me tiemblan un poco las manos cuando llego a la cola del cine y los veo ahí de lejos. Samuel está toqueteando el móvil, Javi se parte de risa con alguna chorrada, y Raúl, apoyado en la pared, me clava esa mirada que hace que me sienta en pelotas nada más llegar. El pelirrojo ni siquiera me saluda de primeras, solo me observa con la misma expresión de quien va a comerse algo. Me acerco con paso torpe, y sueltan un par de bromas sobre que llego tarde, como siempre. Intento sonreír para disimular. —Bueno, ¿qué peli pillamos? —pregunta Javi, pasándose la app del cine. —Que esté vacía, a poder ser —suelta Raúl, sin cortarse. Me da un escalofrío. Samuel asiente con sorna: —Una de terror, que esas no las ve ni Dios un jueves. Ellos van eligiendo en la app mientras yo escucho casi sin atreverme a opinar. Me quedo al margen, reprimiendo la respiración cuando escucho frases que se me clavan: —Última fila, ¿no?—Mejor el lateral, que podemos movernos…—Jajaja, madre mía. El pelirrojo me mira de arriba abajo, y luego baja los ojos descaradamente a mi pantalón. Casi me aparto de la vergüenza, notando cómo se me encoge el estómago. —¿Te mola venir, no, Marcos? —pregunta Raúl, con ese tonito entre burla y amenaza. Asiento. No me sale otra cosa. Cuando nos toca pasar a la taquilla, me doy cuenta de que mis piernas van solas, como si me arrastrara un hilo invisible. Ellos eligen la ...
... sala más vacía, confirmando que apenas hay entradas vendidas. Yo trago saliva mientras intento distraerme mirando los pósters. —Va, vamos al puesto de palomitas —dice Samuel. Me obligo a seguirles. Mientras espero, veo cómo Raúl se acerca tanto que noto su aliento en la nuca. Me quedo helado. —Pilla un cubo grande, zorra —me suelta en un susurro, tan pegado que me eriza la piel—. Y no se te ocurra alejarte de mí, ¿vale? Me tiembla un poco el labio y asiento otra vez. Compramos un combo de palomitas y bebidas, y avanzamos hacia la puerta de la sala. Yo apenas noto el peso de la Coca-Cola en la mano de lo nervioso que estoy. Samuel bromea con Javi sobre la última pregunta de la oposición, intentando sonar normal, pero en cuanto Raúl me roza la espalda con la mano, se me corta la respiración. Entro al cine con el corazón a mil. Veo que los pocos espectadores están lejos, repartidos en butacas dispersas, casi vacías. Respiro un poco, pensando que igual hoy no se atreven a nada. —Al fondo, venga —indica Raúl, y nos movemos entre las filas hasta el último rincón. Me coloco en el medio, rodeado por ellos. El pelirrojo me saca la lengua de coña, y luego se recoloca el bulto en el pantalón de forma descarada. Me pongo rojo y desvío la mirada. Raúl no deja pasar la oportunidad: —Mírame cuando me coloco la polla, maricón —me suelta bajito, pero con rabia contenida. Yo bajo los ojos, tragando saliva, temblando. Me pregunto en qué momento acepté quedar otra ...