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La finca.
Fecha: 01/09/2026, Categorías: Zoofilia Autor: Juan Alberto, Fuente: SexoSinTabues30
... medio a mis piernas esa mezcla de dolor y placer que me recordaba constantemente lo que el perro me había provocado. Afortunadamente, en estos últimos tres días los rasguños había cicatrizados y también las molestias en mi vagina se habían atenuado y casi ya no sentía nada. Como lo había prometido, Eva se ocupó del perro, lo bañaba y cuidaba de su comida, después desaparecían en el campo por toda la tarde, ella en bicicleta y él trotando detrás de ella. En esos días, pensé muy seguido a lo que me había sucedido. Ya había superado todo sentimiento inhibitorio y de vergüenza, solo me quedaban las cachondas sensaciones que Kaiser me había hecho sentir y no veía la hora de repetir toda esa maravillosa experiencia. Lo deseaba como nunca había deseado a un hombre, por las tardes en mi cama acariciaba mi conchita soñando con el enorme pene de Kaiser y mis intensos orgasmos. Esperé con ansias el lunes, Eva se marchó a la ciudad, Kaiser volvió a venir detrás de mí meneando su cola feliz, pero no manifestaba la habitual fogosidad de tratar de enfilar su hocico entre mis piernas, tampoco era evidente su manifiesta cachondez. ¿Que se haya cansado así repentinamente de mí? ¿Qué esté tan satisfecho de no tener ganas? No logré encontrar ninguna respuesta a estas incógnitas, si era habitual para él correr detrás de una mujer, debería, en teoría, hacer todo lo que su instinto de macho le sugería. ¿Por qué no lo estaba haciendo? Esperé al día siguiente, pero las cosas no ...
... cambiaron. Tal vez debería ser estimulado, pensé. ¿Pero cómo? Me metí a internet a buscar alguna información que me diera alguna pista sobre como resolver este asunto. Pronto encontré un sitio porno de sexo con animales, inmediatamente descarté todos los videos que mostraban caballos, serpientes, cerdos y me dediqué única y exclusivamente a ver esos que trataban de perros. Me impactaron las imágenes de las mujeres que se llevaban a la boca esas gruesas y largas vergas rojizas de varias especies de perros. Algunas se llenaban la boca de ese líquido seminal acuoso que brotaba a chorritos continuos de la polla de los perros. ¿Era probablemente esa la única forma de excitar al animal? Esa noche casi no pude dormir pensando a los videos vistos en la web, sentía un poco de disgusto de hacer algo de ese tipo. Ni siquiera a mi novio le he hecho alguna vez una mamada. Pero, en fin, siempre hay algún precio que pagar. Si quiero volver a sentir las sensaciones de la vez pasada creo que tendré que llegar a una suerte de compromiso con Kaiser. Si al día siguiente Kaiser no manifestaba ningún interés, entonces iba a hacer eso que había visto en los videos. Mamá ya me había dicho que tenía que volver en notaría la mañana siguiente y eso era justo la oportunidad que yo necesitaba. En la mañana esperé que mamá se alejara con su camioneta y llamé a Kaiser que vino trotando y meneando su cola alegremente. Le giré bailoteando alrededor, le acaricié el hocico, me levanté la falda para hacerle ver de ...