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Siempre en Marcha
Fecha: 02/09/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Incesto Voyerismo Autor: Ericl, Fuente: SexoSinTabues30
... pesar de las miradas inquisitivas, Samuel siguió adelante. El frío de la noche se mezclaba con la rabia ardiendo en su interior. Su respiración era pesada, su mente un torbellino. Solo un pensamiento lo mantenía en marcha: encontrarla. De pronto, el camino llegó a su fin. Frente a Samuel se alzaba una cerca de acero, alta y firme, coronada en la parte superior por un enorme alambre de púas en espiral que se extendía a lo largo de toda la estructura. Se detuvo por un momento, observándola. El frío del metal reflejaba la luz de los faroles más cercanos, dándole un brillo amenazante. Pero Samuel no se echó atrás. Comenzó a rodear la cerca con pasos lentos y cautelosos, explorando cada rincón, buscando un punto de entrada. Sabía que debía haberlo. Nada era completamente impenetrable. Mientras avanzaba, sentía la tensión en sus músculos aumentar. El lugar estaba en completo silencio, salvo por el sonido lejano del río y algún murmullo ocasional en la distancia. Cada sombra parecía moverse, cada figura le resultaba sospechosa. El aire estaba cargado de humedad y un ligero olor a óxido y tierra mojada. Su respiración era pausada, contenida. No tenía miedo, pero estaba alerta. Entonces, a pocos metros, vio lo que buscaba: un pequeño espacio donde la cerca estaba ligeramente levantada, como si alguien ya hubiera intentado pasar antes. Se acercó con cautela y se agachó para examinarlo. Era estrecho, pero suficiente. Samuel respiró hondo. Sabía que después de cruzar ese punto, no ...
... habría vuelta atrás. Samuel sintió el corazón latir con fuerza mientras cruzaba bajo la cerca, haciendo un esfuerzo tremendo para levantarla lo justo y deslizarse dentro. Su ropa quedó manchada de tierra y un par de rasguños ardieron en sus brazos, pero no importaba. Se incorporó rápidamente y miró su reloj: 10:00 p.m. No podía perder más tiempo. Lo que vio a su alrededor contrastaba con el ambiente hostil del otro lado de la cerca. Un jardín perfectamente cuidado, con césped recortado a la perfección y árboles alineados con precisión, cubría el amplio terreno. Al fondo, una colina se alzaba como una barrera natural, ocultando lo que había más allá a quienes estuvieran afuera. Samuel se movió con sigilo, su respiración controlada, sus pasos calculados. Subió por la colina con el cuerpo bajo, apoyando las manos en el suelo cuando fue necesario. Al llegar a la cima, su vista finalmente alcanzó la estructura oculta: Una casa blanca. Pero no cualquier casa. Era enorme, una mansión de lujo, con ventanales altos y detalles elegantes en la fachada. Samuel la observó por unos segundos, analizando cada posible entrada. En la puerta principal, un hombre permanecía de pie, mirando su celular. Vestía de negro y tenía la postura relajada, pero un detalle sobresalía: en su cintura llevaba un arma. No había duda. Ese lugar estaba protegido. Samuel apretó los dientes. Necesitaba entrar en esa casa sin ser detectado. Samuel se mantuvo agazapado en la colina, su mirada fija en el guardia. El hombre ...