1. Siempre en Marcha


    Fecha: 02/09/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Incesto Voyerismo Autor: Ericl, Fuente: SexoSinTabues30

    ... parecía absorto en la pantalla de su celular, pero Samuel no se engañaba: un movimiento en falso y su presencia sería descubierta en segundos. No podía entrar por la puerta principal. Desvió la mirada y examinó la casa con rapidez. La estructura tenía varias ventanas, algunas iluminadas y otras sumidas en la penumbra. La clave estaba en la oscuridad. Entonces lo vio. Un ventanal lateral, en el segundo piso, entreabierto. El único problema era llegar hasta allí. Samuel descendió la colina con la misma cautela con la que había subido. Se deslizó entre los arbustos, manteniendo el cuerpo pegado al suelo. Cada hoja crujiente bajo sus pies era una amenaza. Llegó hasta el costado de la casa y apoyó la espalda contra la fría pared blanca. Desde ahí, notó una tubería que subía hasta el techo. Era su mejor opción. Respiró hondo y se aferró al metal, sintiendo el peso de su propio cuerpo mientras ascendía. Sus músculos temblaron por el esfuerzo, pero no había margen para el error. Un resbalón, un ruido fuerte, y todo acabaría en un instante. Al llegar al segundo piso, se sujetó del borde del ventanal y con un movimiento ágil se deslizó dentro. Sus pies tocaron una alfombra mullida. Silencio absoluto. El cuarto en el que estaba era un despacho elegante, con una gran biblioteca de madera oscura y un escritorio impecable. Todo demasiado perfecto, demasiado ordenado. Samuel avanzó con pasos ligeros. Salió al pasillo y se quedó quieto, escuchando. Voces. Débiles, provenientes de una ...
    ... habitación cercana. Se acercó lentamente, apoyando la palma en la pared para no hacer ruido. La puerta estaba entreabierta y desde su posición, pudo asomarse. Lo que vio no lo sorprendió. Ya lo sabía. Sin embargo, sus puños se cerraron con fuerza, su mandíbula se tensó y la furia ardió en sus ojos como brasas encendidas. Lorena se encontraba completamente desnuda y arrodillada, con la verga de un hombre entrando y saliendo con violencia de su boca, este hombre tomaba su cabello con las dos manos y marcaba el ritmo de la mamada. El sonido de la puerta al abrirse bruscamente rasgó el silencio como un trueno en la noche. Samuel no lo había planeado así, pero la rabia nubló su juicio. No podía esperar más. Las miradas dentro de la habitación se giraron hacia él. Un instante de sorpresa, de confusión… pero en el rostro de Samuel solo había furia contenida. Su respiración era pesada, sus puños estaban cerrados con tanta fuerza que sus nudillos palidecieron. El ambiente se congeló. El hombre soltó a Lorena que cayó de para atrás en el suelo, rápidamente se puso de pie, cubriendo sus grandes tetas con sus manos. Sus ojos se abrieron de par en par por la conmoción y la vergüenza. El hombre aquel, sorprendido solo miraba, sin un mínimo esfuerzo por intentar cubrirse. —¿Qué mierdas haces aquí Samuel? —Exclamó, agarrando rápidamente su vestido arrugado que estaba en el suelo para cubrirse. Le tiemblan las manos. —¿Qué haces aquí? ¿Cuánto tiempo llevas mirando? —Su rostro era un reflejo de ira, ...
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