1. La felicidad de una madre


    Fecha: 27/09/2026, Categorías: Incesto Masturbación Sexo con Maduras Autor: Veronicca, Fuente: SexoSinTabues30

    ... también, mientras me miraba con esa cara de pilla que ponen cuando saben que están haciendo alguna travesura, pero solo era producto de una atracción que ella todavía no sabía descifrar, pero como había visto y tocado la de su padre también, le servía para hacer sus comparaciones.
    
    Esto no sólo sucedía a la hora del baño, sino que como suele ser habitual, muchas veces estaban los dos en nuestra cama por las noches antes de irse a dormir a la suya, pero a veces se quedaban dormidos y ya los dejábamos ahí con nosotros, normalmente él abrazado a mi cuerpo y la nena con su padre. Esta unión era más plena durante los veranos en los que dormíamos desnudos y el contacto de nuestras pieles era más intenso, quedando unidos el cuerpo de mi hijo y el mío en uno solo, bien entre mis pechos o entre mis piernas entrelazados los dos, quedando su pene tieso presionando la entrada de mi vagina, no sé si de forma consciente o inconsciente, pero yo debo reconocer que facilitaba ese contacto que intentaba intensificar apretando su culito hacía mí.
    
    Al despertarnos, cualquiera que nos viera, podría observar una hermosa imagen familiar, con mi hijo como si todavía quisiera mamar de mis tetas y la perturbadora escena de ver a mi hija dormida junto a su padre con la mano agarrada a su pene, preguntándome yo, si su mano habría mantenido el pene de su padre erecto durante toda la noche, ya que ella sabía como mover su mano para mantenerlo bien duro.
    
    Esos momentos felices en los que una ...
    ... disfruta realmente de ser madre, como os digo, pasan pronto y casi sin que te des cuenta, a tu hijo empieza a salirle el vello alrededor de su pene y testículos, a la vez que se va desarrollando más y yo, no sé si por ser su madre, lo veía en esos momentos como lo más hermoso del mundo.
    
    Ese momento mágico entre la niñez y la pubertad en un niño es breve pero intenso y algo muy especial que para una madre observadora que tiene el privilegio de disfrutarlo, le causa una turbación especial, que la hace sentirse confusa, porque siente una atracción muy fuerte por su hijo pero que a la vez, intenta alejar de su mente, por múltiples prejuicios educaciones y sociales, cuando lo que realmente desea es acariciar y manosear una y otra vez esa pequeña polla en crecimiento para darle el máximo placer a su hijo.
    
    Así que casi sin darme cuenta, de repente llegaron esos momentos de confusión, en los que tu hijo, en plena pubertad, en la que tiene que digerir esos cambios tan bruscos en su cuerpo, empieza a sentir vergüenza de que su madre le vea desnudo, y que incluso, le toque, con ese pudor normal de la edad por el que todos pasamos, niños y niñas.
    
    Fue precisamente en ese mágico momento en el que sus primeros vellos empezaban a salirle, cuando durante una de mis “inocentes masturbaciones” que yo le iba practicando hasta ahora, sentí que le salía por primera vez semen de su pene, en un chorro disparado hacia arriba con una fuerza que me sorprendió, cayendo sobre su cuerpo y el mío, ...
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