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Viaje con mis cuñadas (II)
Fecha: 28/09/2026, Categorías: Incesto Autor: VickySG, Fuente: TodoRelatos
... internado para pasar allí la noche. - A ver, creo que si el humo fuera por algo serio... - ¿Cómo que humo? ¡Pásame a mi hermana! Catrina cogió su teléfono y yo la sustituí en la tarea de intentar despertar a Cintia, que parecía que comenzaba a reaccionar. Cuando finalmente abrió los ojos y le expliqué, con todo el tacto posible, lo que estaba sucediendo, casi se desmaya. Tuvo que pasar otra media hora hasta que nos dieron una explicación definitiva. No quedé del todo convencido, pero al menos nos iban a sacar de allí. Enseguida aparecieron unos autocares que nos llevarían a todos a la pensión del pueblo más cercano para descansar y nos dieron la opción de cambiar nuestros billetes por otros. Nos prometieron que al día siguiente ya estaría operativo, así que decidimos que cogeríamos el mismo tren que estaría esperando Cleo. Los tres subimos a uno de los autocares que nos llevarían al pueblo. Era de noche y la carretera estaba muy poco iluminada, parecía una película de terror, pero tenía la seguridad de que no me iba a topar con nadie más loco que mis cuñadas. Al menos ese incidente había servido para distraer a Catrina y que estuviera un buen rato sin molestarme. Llegamos a la pensión e hicieron el reparto. Como todos los gastos corrían a cargo de la compañía ferroviaria, trataron de que compartiéramos el mayor número de habitaciones posibles, pero yo conseguí una en solitario. Mis cuñadas estarían justo en la de al lado, aunque hubiera preferido que les ...
... tocara en la otra punta. - Dame una de tus pastillas. - Dijo Catrina. - No, que te va a pasar como a mí. - Le respondió su hermana. - Sí, mejor que se la des. - Añadí yo a sabiendas de que era mejor tenerla fuera de juego. Cuando me fui para mi habitación, ellas seguían discutiendo sobre si tomarse o no la pastilla. Aunque le había dicho que era mejor que se la tomara, también me preocupaba que pasara como con su hermana y no pudiera despertarse, ya que lo que más deseaba era estar junto a Celina y aclarar mis sentimientos. Estaba muy cansado, pero también necesitaba cenar. Salí de la pensión en busca de un bar en el que poder comer algo. La mente me pedía rodearme de gente para evitar pensar en lo que había sucedido y en todo lo que había llegado a desear que ocurriera. Mis sentimientos cada vez eran más confusos, dudaba de si mis sentimientos por mi novia eran reales. Si algo tenía claro era que ninguna de mis cuñadas me despertaba nada parecido al amor. Pero aun así me sentía tentado, era como si necesitara completar mi obra. Me preocupaba mucho que Catrina y Cintia tuvieran ese efecto en mí, porque todavía me quedaba ver a Camelia y ante ese reencuentro sí que no sabía cómo iba a reaccionar. Mientras cenaba, me preguntaba cómo era posible que un chico tan normal como yo hubiera acabado envuelto en algo así. También era difícil de creer que aquellas hermanas tan bien avenidas e inocentes se hubieran convertido en unas zorras despiadadas capaces de ...