1. La sobri. Cap 3


    Fecha: 29/09/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Cjbandolero1, Fuente: TodoRelatos

    ... banco para que se sentara. El ruido de los niños jugando llegaba amortiguado, como si el mundo estuviera a medio volumen.
    
    —No mucho. ¿Qué tal, princesa? —respondió, con esa sonrisa torcida que siempre la sacaba de quicio—. ¿Qué es eso tan importante que tenías que decirme?
    
    Itziar resopló y se sentó, dejando un espacio entre ellos, aunque no tanto como debería. El banco estaba frío, y el tacto de la madera a través de los leggings la hizo moverse un poco. Cruzó las piernas, consciente de que Ricardo la estaba mirando, y se mordió el labio inferior antes de hablar.
    
    —No me llames princesa, joder —dijo, pero no había veneno en su voz. Miró al frente, hacia un grupo de críos que se peleaban por un columpio, y luego giró la cabeza hacia él—. Es sobre… lo que dijiste. Lo del bolso. Y lo de… ya sabes.
    
    Ricardo sintió que el aire se le quedaba atrapado en el pecho. Joder, iba en serio. Había esperado que fuera una broma, un calentón del momento, pero ahí estaba ella, con la cara seria y las mejillas un poco rojas, hablando de eso como si fuera lo más normal del mundo. Se pasó una mano por la barba, intentando ganar tiempo, y dio una risa corta que sonó más nerviosa de lo que quería.
    
    —¿Lo del bolso? —repitió, inclinándose un poco hacia ella. Olía su perfume, floral y dulce, mezclado con el aire fresco del parque—. Venga, Itziar, no te hagas la misteriosa. Di lo que quieres decir, que no tengo todo el día.
    
    Ella lo miró, con los ojos entrecerrados, como si estuviera ...
    ... decidiendo si tirarse al agua o salir corriendo. El corazón le iba a mil, y tenía las manos sudadas dentro de los bolsillos. No sabía por qué estaba haciendo esto, no del todo. Era el bolso, sí, pero también era otra cosa. La adrenalina. El desafío. La forma en que Ricardo la miraba, como si pudiera comérsela con los ojos. Sacó una mano del bolsillo y se apartó un mechón de pelo de la cara, un gesto que hacía siempre que estaba nerviosa.
    
    —Vale, mira —empezó, con la voz más firme de lo que sentía—. Lo que dijiste el otro día, en casa. Lo de que pagarías por… por mí. ¿Ibas en serio o era una de tus gilipolleces?
    
    El silencio que siguió fue como un puñetazo. Ricardo la miró, con la boca entreabierta, como si no creyera lo que estaba oyendo. Luego se rió, pero no era una risa de burla. Era más bien incredulidad, mezclada con algo que sonaba a excitación. Se acercó un poco más, lo suficiente para que sus rodillas casi se tocaran, y bajó la voz.
    
    —Joder, Itziar —dijo, sacudiendo la cabeza—. ¿Me estás preguntando si hablaba en serio? ¿Tú te estás oyendo?
    
    Ella no se apartó, aunque una parte de ella quería levantarse y salir corriendo. En lugar de eso, levantó la barbilla, con esa actitud de reina que había heredado de su madre, y lo miró a los ojos.
    
    —Responde, gilipollas —soltó, pero su voz tembló un poco—. Porque si era una broma, me estás haciendo perder el tiempo. Y si no… pues quiero saberlo.
    
    Ricardo se quedó callado un momento, mirándola como si estuviera intentando ...
«1234...8»