1. Mis instintos más primitivos empezaron a despertar


    Fecha: 02/10/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Sexador, Fuente: CuentoRelatos

    ... años.
    
    Aún con los auriculares puestos más sin escuchar ningún tipo de música, intencionadamente deceleré mi marcha para poder coincidir con las dos mujercitas que venían charlando sobre lo bonito que al menos exteriormente parecía aquel balneario. Con algo de picaresca saqué mi cámara de fotos y dándome la vuelta comenté con voz amable a la pareja de chicas…
    
    Yo: Disculpad, ¿Seríais tan amables de hacerme una foto?
    
    La chica de pelo rizado me miró a los ojos y asintió cogiendo mi cámara para fotografiarme en el pequeño paraje que rodeaba la entrada del recinto.
    
    Había conseguido dos cosas; una fotografía realmente bonita y saber el nombre de ambas tras un pequeño diálogo que tuvieron al sacar su videocámara para inmortalizar aquel paisaje.
    
    La chica de pelo rizado, Amaya, Maite la joven rubia.
    
    Amaya: Perdona, ¿Podrías ahora tu grabarnos haciendo un poco el tonto aquí en el “bosque”?
    
    Yo: Ja,ja,ja… claro, se da aquí para grabar ¿no?…
    
    Maite: Si, este es el “play” y para el zoom aquí y aquí… – dijo mientras me mostraba los botones.
    
    Tras las presentaciones de rigor y hacer la pequeña grabación en aquel paraje, ellas ya por su lado y yo por el mío nos dirigimos a nuestras habitaciones.
    
    El viaje no había sido muy largo, pero si lo suficiente como para despertar mi apetito, por lo que tras ordenar rústicamente mis cosas y darme una rápida ducha, bajé al restaurante a comer.
    
    Después del almuerzo, subí a mi habitación de nuevo para hacer la digestión ...
    ... antes de ir a disfrutar de un baño de aguas termales que aproveché como si fuera un niño con zapatos nuevos, a lo que siguieron unos masajes relajantes y una sesión de spa que me dejaron como en una nube.
    
    Haciendo esfuerzos para no quedarme dormido fui a cenar sin saber lo que aquel lugar ofrecería como entretenimiento.
    
    Terminando el bistec y pensando en preguntar en recepción que espectáculo o evento ofrecerían esa noche un “hola” venido de una voz recientemente conocida hizo que mirase hacia mi derecha.
    
    M: ¿Qué tal está la cena?
    
    Yo: Pues a mí me ha parecido un lujo… os ofrecería, pero… ya me lo he comido.
    
    A: desde luego… ¡Qué egoísta!… Ja,ja,ja…
    
    Puse una cara de irónica tristeza acompañada por unos falsos gimoteos que hicieron que ambas rompieran a reír.
    
    A: Mírale que carita de niño bueno, como nos intenta engañar… je,je…
    
    Yo: No, en serio, si queréis os invito…
    
    Con un toque en el brazo de Amaya, claro signo de comienzo de pequeña confianza siguió mi pregunta de si sabían que habría esa noche en la Sala de Fiestas.
    
    M: Nada, una orquesta de esas de pueblillo para que bailen las viejecillas a ver si pillan… ja, ja, ja…
    
    Yo: Ja, ja, ja… pues que mal rollo, pero bueno, a falta de pan… ¿vais a venir?
    
    A: Claro, mejor eso que nada ¿no?…
    
    Yo: Bueno, pues nos veremos ahí (haciéndome un poco el interesante). Hasta luego majas…
    
    Ambas: Ciao majo.
    
    Pues había quedado con ellas, así, sin comerlo no beberlo.
    
    Al terminar la ducha puse énfasis en ...
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