1. Mis instintos más primitivos empezaron a despertar


    Fecha: 02/10/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Sexador, Fuente: CuentoRelatos

    ... ocurrir, fueran ellas quienes llevasen la iniciativa.
    
    A: ¿Y tu novia?
    
    Yo: No tengo.
    
    M: ¿Novio?
    
    Yo: No, gracias…. ¿Vosotras?…
    
    Ambas: Tampoco.
    
    Yo: He de reconocer que tuve mis dudas de que fuerais pareja… ya sabéis…
    
    M: Hombre, se puede decir que hay roce, y ya sabes, la confianza a veces… pues…
    
    En ese mismo momento Amaya se abalanzó sobre Maite y la endiñó un beso en la boca que hizo que mis instintos más primitivos empezaran a despertar.
    
    A: Nos gusta divertirnos, nada más que eso, no hay compromisos, ni rollos raros… ¿a ti no te gusta divertirte?
    
    Yo: Si. Si, claro…
    
    El hecho de ver a dos preciosidades tumbadas en mi cama besándose y acariciándose hacía que la sangre me bajase de la cabeza a otro lugar de mi cuerpo, lo que no me permitía reaccionar rápidamente a ese tipo de preguntas.
    
    M: Pues habrá que divertirse… ¿no? –Comentó mientras me indicaba que me acercase a ellas.
    
    Quise dar la impresión de que no era la primera vez que me encontraba en esa tesitura, pero por dentro estaba literalmente perdido.
    
    A: Maite, en esta habitación hace un poco de calor… ¿no?
    
    M: Si, creo que me sobra la ropa, el ambiente está muy caliente…
    
    Comenzaron a desnudarse la una a la otra dejando al descubierto sus dos cuerpos no muy bronceados, pero sumamente apetecibles. Ambas con nimias tangas que apenas tapaban algo y con sujetadores que presionaban unos pechos deseosos de quedar libres para provocar aún más el deseo que ya se había apoderado de ...
    ... mí.
    
    M: Ven guapo, no te quedes ahí parado mirando…
    
    Me agarraron, y cuando me quise dar cuenta mi ropa ya estaba en el suelo de la habitación y mis manos se encontraban en sus nalgas, una palma para cada par de glúteos.
    
    A: ¿Qué te parecen nuestros culitos?… Mira como se mueven…
    
    Estaban las dos de rodillas, bajando y quitándome la ropa interior, besándose a escasos centímetros de mi sexo.
    
    Una vez que mis boxers ya no rozaban mi piel, se miraron pícaramente y después me miraron a mi sonriendo como avisándome de lo que iban a hacer…
    
    A: ¿Quién empieza? (con voz melosa).
    
    M: Pruébala tu y dime que tal está.
    
    Amaya sin dejar de mirar mis ojos. Agarró mi semirrecto miembro llevándoselo a la boca con la lengua mojada rozando mi glande y su mano retrayendo mi piel.
    
    Mientras, Maite acariciaba el pelo de su amiga y mordía su propio labio inferior en claro signo de ardiente deseo.
    
    A: Está deliciosa… además está creciendo que da gusto.
    
    M: ¿Me la dejas?…
    
    A: Toda tuya.
    
    Cambiaron los papeles. Ahora era Maite quien lamía rápidamente mi falo y lo metía y sacaba de su boca mientras su saliva caía por la comisura de sus labios y su barbilla llegando a sus pechos.
    
    Amaya se colocó de tal manera que su boca chupaba los mojados y duros pezones de Maite y tocaba su totalmente rasurado coñito.
    
    Yo estaba literalmente en la gloria. Ya no podía estar más caliente y ellas no creo que se quedaran rezagadas en ese aspecto.
    
    Yo: Ufff… yo también quiero comer.
    
    Dicho y ...
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