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Mis instintos más primitivos empezaron a despertar
Fecha: 02/10/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Sexador, Fuente: CuentoRelatos
... desodorarme, acicalarme y suavizarme bien porque nunca se sabe lo que puede pasar. Con esta idea y tras vestirme elegantemente de sport, me dirigí a la Sala de Fiestas. Allí estaban, entre toda esa gente bailando pasodobles y serenatas que la orquesta interpretaba. Pedí en la barra un refresco y fui a saludarlas. Yo: ¿Me permitís este baile? Ambas: Ja, ja, ja… A: Vaya coñazo tío, vamos a tener que beber mucho para poder pasarlo bien. M: Yo de momento voy pidiendo unas copas. Allí, en una pista de baile plagada de gente de mediana edad, nosotros, los más jóvenes aparentemente, intentábamos pasarlo lo mejor posible a nuestro rollo, riendo, bebiendo y tonteando. Yo no bebí ni una sola gota de alcohol, además de que no suelo hacerlo, quería estar despejado por lo que pudiera pasar, que nunca se sabe… pero aquella noche no pintaba muy bien en ese aspecto… Ellas lo pasaban bien, bailaban, incluso en momentos dudaba si eran o no pareja. Tampoco quise forzar la situación, aún quedaban 2 días de estar allí y no quería que el buen ambiente que había, al menos de principio, se rompiera por mi culpa o por ir acaso. Aproximadamente a las 4 de la madrugada la orquesta tocó la última canción de su repertorio y la “fiesta” terminó. Las chicas estaban algo contentillas y se quitaron los zapatos en claro signo de cansancio. Yo: Bueno chiquillas, pues el “guateque” ha terminado, el menda se va a dormir… (Siguiendo con mi plan de hacerme el ...
... interesante…) A: ¿Tu habitación tiene cama de agua? Yo: No, al menos no me he dado cuenta… M: ¿Y qué número de habitación tienes? Yo: 218. M: ¡Ah!, nosotras estamos más arriba. Yo: Bueno pues lo dicho muchachas, que mañana más y mejor. A: Mmmm… 218… Subí en el ascensor y nada más llegar a mi habitación, me tiré directamente en la cama sin siquiera desvestirme. Cuando estaba a punto de quedarme dormido, alguien golpeó la puerta. Yo no estaba seguro de si lo estaba soñando o realmente alguien tocaba la madera. Me incorporé frotándome los ojos y al llegar a la puerta pregunté quien llamaba. “Servicio de habitaciones” contestaron. Con cara de extrañeza abrí y me sorprendí al ver a Maite y Amaya con una botella de champagne y 3 copas. A: Que hemos decidido tomar la última aquí si no te importa… por cierto… ¡Vaya pelos!… Yo: Me estaba quedando sopa, si quieres me engomino otra vez. A: Ja, ja, ja… no, deja, que estas muy guapetón asi. Yo: Bueno pasad, acomodaos, esta es vuestra casa… M: vaya cama tío, ¿eres socio de aquí o algo?… (acomodándose ambas en ella). Yo: ¡Qué va!, yo no soy tan sibarita… M: Mírale que bien habla… ¿todo lo haces tan bien?… Yo: Ja, ja, ja… (subiendo los hombros en ademán dubitativo). Descorcharon el champagne y llenaron las 3 copas de sus burbujas. Sinceramente yo no sabía que hacer ni como comportarme. Suelo saber estar en cada momento, pero he de reconocer que allí todo eran dudas. Decidí que, si algo tenía que ...