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Mis instintos más primitivos empezaron a despertar
Fecha: 02/10/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Sexador, Fuente: CuentoRelatos
... hecho. Me tumbaron en la cama y mientras Amaya lamía mi pene y testículos de una manera magistral, Maite de pie encima de mí, agachaba su culito que yo sostenía con mis manos y puso su delicioso y pequeño coñito en mi boca. Mi lengua paseaba por todo ese manjar, entrando en su vagina y relamiendo su clítoris con pequeños espasmos de placer que hacían que sus nalgas temblaran y aquella cuevecita se mojara más y más. Amaya lo estaba viendo todo en primer plano y al parecer no pudo aguantar más y agarrando mi más que dura polla se fue agachando al igual que hizo su viciosa amiga y se sentó hasta que llenó su chochito empapado de mí. Me estaban follando de una manera sublime. Maite corriéndose en mi boca y Amaya haciendo lo propio botando encima de mí y golpeando sus nalgas contra mis muslos e ingles. Cambiaron las tornas. Esta vez y sin yo apenas moverme fue Maite quien de espaldas a mí se sentó en mi miembro separando sus nalgas y Amaya, en postura de 69 colocó sus rodillas al lado de mis hombros y sus 2 agujeros a la entera disposición de mi lengua. Pero… eso no era todo. Mientras yo abría con mis manos el culo de Amaya y lamía su ano y clítoris gustosamente, ella a la vez de ayudar a Maite a botar encima de mí, lamía su ano y de cuando en vez, sacaba mi pene de su compañera y lo mamaba saboreando el delicioso jugo que bajaba por mi falo. A: ¡Qué rica sabes!… Estas mojadísima nena… M: ¡Que pollón tiene!… ¿Te has fijado?… Me he corrido 2 veces… y las que me ...
... quedan. Yo no lo podía creer. Siempre había imaginado esto en mis múltiples fantasías, pero ahora me estaba pasando. Quise llevar un rato las riendas y que mejor forma que invitando a ambas a ponerse a 4 patas juntando y cerrando sus piernas y acercando los 2 culitos dejándolos a mi antojo. Me puse detrás de Maite y metí mi polla dentro de ella de golpe, provocando que su cabeza se echase hacia atrás de gusto. A la vez, Amaya permanecía expectante y esperando que hiciera lo mismo con ella. Así fue, saqué mi miembro de Maite y lo introduje a placer en Amaya provocándola un escalofrío que hizo que su vagina se contrajera y apretase mi glande en una sensación increíble. Estuve un rato intercalando penetraciones en las dos chicas que parecían no cansarse nunca. El momento clave llegó cuando mientras embestía a Amaya con todas mis fuerzas ellas se besaron y coincidieron en decirme: M: ¿quieres follar nuestro culito? A: Si, llénanos bien con esa polla… Yo ya estaba en una situación donde me encontraba más que a punto de vaciarme, pero no podía dejarlas sin hacer caso a su petición, por lo que con ambas manos mojé ambos anos e introduje 2 dedos en cada uno de dichos agujeritos. Me encaminé al trasero de Amaya… M: Espera que te ayudo… Madre mía, agarró mi polla y tras chuparla y llenarla de su saliva, la introdujo en el ano ya dilatado de Amaya. ¡Qué sensación!, aquel hueco estaba mas que prieto y la fricción era mas que intensa. Maite se masturbaba ...