-
La chica del soldado - Capítulo 16
Fecha: 11/10/2026, Categorías: Transexuales Autor: Gema, Fuente: TodoRelatos
Este es el capítulo más esperado hasta el momento, espero lo disfruten y me dejen sus comentarios y calificaciones. ¡Muchas gracias por leerme!. Era un día cualquiera, de esos donde mi nueva vida en Hot Girls Heaven ya no parecía tan nueva, sino más bien una agobiante rutina donde tenía que mostrar gestos aprendidos artificialmente, bailes que realizaba mecánicamente y sonrisas falsas que no acompañaban el vacío de mis ojos y mi alma. Me encontraba bailando en el tubo, con el cuerpo y la mente demasiado exhaustos, aunque de cierta forma aún halagada, pues los hombres lanzaban piropos y ponían dinero en mi lencería como de costumbre. Aunque ninguno de ellos parecía notar o importarle mi malestar interno, pues lo único importante para ellos era emborracharse, cosificarme y satisfacer sus pupilas y manos con la ilusión de una mujer que les pertenece por un momento. Envuelta en decadentes luces rojas, denso humo de cigarrillo, fuerte olor a licor, música de letras sugerentes y piropos vacíos, fingía sensualidad mientras por dentro solo sentía un peso que no sabía si venía del alma o de los tacones. Cada billete que me rozaba la piel era un recordatorio de que me estaba vendiendo en pedacitos, como si mi cuerpo fuera la única moneda que el mundo aceptaba para escucharme respirar. En este punto, mi baile era una coreografía realizada mecánicamente, ensayada tantas veces que el asombro del público no era nuevo. La ejecutaba sin pensar, con la precisión de haberla ...
... repetido lo suficiente como para que me saliera casi perfecta... y al mismo tiempo, dejar de sentirla ahí. Se me daba naturalmente bien y me gustaba también porque mi lado artístico y atlético se despertaban bailando en el tubo. Tenía muy buena flexibilidad, las hormonas me la daban convenientemente. Mi pasado en The Velvet Room servía demasiado pues ya tenía experiencia bailando con altos tacones, y además mi madre también me había enseñado a usar aquellas plataformas gigantes cuando yo aún vivía en casa. No podía estar mejor preparada, pues así era más fácil para mí ser una chica artística - atlética y también coqueta y zorra cuando trabajaba. Aunque con el tiempo la excitación y el sentirme perra fue desapareciendo cuando me daba cuenta de que me había convertido en un simple objeto sexual, repetitivo y vacío, incapaz de sentir un atisbo de felicidad. Intentaba consolarme con el hecho de que seguía siendo bastante deseable para los hombres. Y es que la verdad era que no era difícil gustarle a un hombre, sino que lo realmente difícil era conseguir uno bueno, uno que de verdad me hiciera sentir viva, segura, protegida y feliz. Mis anteriores novios me habían decepcionado, ya no sabía en quién confiar; parecía que la bondad era un mito y la sinceridad una farsa. Cada hombre terminaba revelando la misma sombra detrás de la sonrisa. Entonces, hastiada de pensar en los hombres y sus mentiras, solo me quedaba bailar por su dinero… Pero eso si, bailaba muerta, bailaba sin alma, ...