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La chica del soldado - Capítulo 16
Fecha: 11/10/2026, Categorías: Transexuales Autor: Gema, Fuente: TodoRelatos
... como una zombi cubierta solo por pequeñas piezas de lentejuelas, ejecutando cada gesto con precisión muerta, como si mi alma hubiera abandonado mi cuerpo mucho antes que el último billete cayera al suelo. Pero entonces algo sucedió, llegó alguien que transformó aquel día ordinario y sombrío en una fecha que jamás podría olvidar. Las cosas ocurrieron así: Un grupo grande de hombres entraron al lugar. Al principio no les presté mucha atención, solo vi que eran quizás unos 10 tipos y todos tenían la cabeza rapada, sugiriendo que eran todos militares. Se sentaron en una mesa grande y pidieron varias botellas de whisky. Yo seguía bailando y sabía que pronto empezarían a venir a verme más de cerca, pues por su mirada veía cómo varios hablaban refiriéndose a mí. Mientras más pasaba el tiempo, los hombres de aquella mesa más borrachos se ponían, y claro, más excitados también, de manera que empezaban a pedirle a las chicas que se sentaran con ellos para hablarles, tocarlas y besarlas, y si se tenía suerte, solicitar sus servicios privados. Otros, en cambio, se paraban y venían a vernos a las chicas que bailábamos en los tubos buscando que su dinero fuera gastado en una de nosotras. En algún momento, gracias a que los militares se habían dispersado, miré que uno de ellos se había quedado en la mesa. Él se quedó sentado bebiendo whisky, con una expresión que me llamó mucho la atención: su mirada era introspectiva y triste, igual que la mía en esos momentos. ¿Qué ...
... estaría pasando él para estar así? Bueno, al menos teníamos algo en común. Había en él algo llamativo aparte de su estado de ánimo. Me atrevería a decir que parecía no ser el tipo de hombre que frecuentaba lugares como este. Se veia alfa, de aquellos hombres que tienen sexo sin pagarlo.Y eso, Dios que me encantaba. Y como no me iba a gustar si era guapo, y es que demasiado a decir verdad, de hecho el más guapo de todo el grupo y de todo el lugar. Y ahora que los otros se habían esparcido, él se irradiaba en el salón como el único fuego encendido en una noche helada, al que una parte de mí quería acercarse… aunque supiera que podía quemarme si era un fuego muy ardiente y abrasador. No podía saber más de su personalidad, pero sí de su físico entre más lo observaba. Era hispano, lo cual lo hacía más interesante al yo no haber estado con muchos latinos. Tenía la piel color canela, una mandíbula marcada y unos ojos hermosos, enmarcados por unas cejas negras y pobladas. Fueron los primeros rasgos que noté en él desde lejos al ser tan masculinos. Me preguntaba qué era lo que lo tenía tan preocupado. No aparté la mirada de él, con la esperanza de que me notara y me devolviera esos ojos hermosos que ya quería que vieran que mis ojos también necesitaban solucionar algo. Casi que llamado por mi vista, me contempló de vuelta, y su mirada quedó absorta cuando notó que era yo quien lo llamaba. Ya sabía que me tenía totalmente encandilada. En respuesta, comencé a bailar con más ...