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La chica del soldado - Capítulo 16
Fecha: 11/10/2026, Categorías: Transexuales Autor: Gema, Fuente: TodoRelatos
... bailando en el tubo. - dijo él apuntando hacia mí El tipo soltó una risa - ¿Bromeas? Ella debe ser muy cara, mira nada mas el bombón que es!. Además escuché que ella nunca ofrece servicios, solo se dedica a bailar en el tubo. ¡Qué estupidez! Es como si a un niño le presentarán ante sus ojos el mejor caramelo que va a probar en su vida, pero le dicen que no puede comerlo, sino sólo observarlo. ¡Es estupido! Pero yo no soy un niño, James, yo soy un varón - dijo él dándole otro sorbo a su whisky, demostrando con su porte y figura masculina que lo que decía era verdad. Él sabía que iba por mí y que yo lo quería a él. Mientras los demás se veían desesperados por coger, él se mantenía sobrio, sabiendo que era el que iba a triunfar más esa noche. Entonces, le dió el último trago al whisky, puso el vaso vacío sobre la mesa y se paró de la silla, se arregló el cuello de la camisa como un caballero, y finalmente empezó a caminar tranquilamente hacia mí, sin despegarme la mirada. Yo tampoco dejé de mirarlo fijamente, pero empecé a dejar de bailar lentamente. No podía creer que en verdad estaba sucediendo, él venía hacia mí, pero no sabía que iba a pasar, se suponía que yo no podía estar con ningún cliente, solo tenía dada la orden de bailar y recibir los billetes. En ese momento había muchos hombres viéndome y dejándome más billetes, todos borrachos, felices y excitados, pero cuando él llegó, era inevitable que yo quedará pasmada y dejara de bailar. Ellos no entendían qué ...
... era lo que pasaba sino hasta que vieron al alfa parado detrás de ellos y entendieron mi reacción. O quizás ni siquiera la entendían, pues ellos no sabían que para mí no era cualquier hombre alfa, sino el más hermoso y varonil que haya visto alguna vez. Desde ahí pude verlo en todo su esplendor. Sus ojos que ya me habían parecido lindos ahora me ponían muy nerviosa. Eran de color avellana y me observaban fijamente a los mios color verde ambar. Su cabello negro y de corte militar lo hacía ver muy guapo y muy rudo. De todos, era al que mejor le quedaba la cabeza rapada con diferencia. Media 1,84 aproximadamente, estatura más que suficiente para una chica como yo, que solo medía 1,65. Sus labios tenían la forma ideal y eran perfeccionados con una barba frondosa de unos días que yo podía imaginar cómo se sentiría rozando mi piel junto a sus manos varoniles. La forma de su rostro era muy masculina, se notaba la testosterona en su mandíbula, pero él era de aquellos hombres que lucían sumamente masculinos y a la vez muy hermosos. Definitivamente me había enamorado. Y era en verdad un príncipe azul, pues tenía puesta una camisa azul clara que se veía increíble con su color de piel canela. La llevaba arremangada y sin abotonar los últimos 2 botones del cuello, así se podía ver lo fuerte y velludo que era. Entonces él empezó a hablar, y escuchar su voz fue lo que me acabó de flechar el corazón. ¿Cómo se llama, señorita? - dijo con una voz profunda pero melodiosa, como ...