1. La chica del soldado - Capítulo 16


    Fecha: 11/10/2026, Categorías: Transexuales Autor: Gema, Fuente: TodoRelatos

    ... sensualidad, sensualidad pura, ya no fingida esta vez. Deslizándome delicadamente por el tubo sin apartar mis ojos de los suyos, le enseñé mis atributos; mi trasero, mis piernas y mis senos, vaya que le gustaba lo linda y sexy que yo era, y eso que no me conocía cuando de verdad mis ojos reflejaban solo felicidad y no cansancio.
    
    Era una danza cargada del erotismo más fino que mi cuerpo ya cansado podía efectuar. Un juego silencioso donde buscaba su atención moviendo mis piernas como olas que lo seducían a sumergirnos juntos en un océano de placeres más profundos. Aunque no voy a mentir, por mi pasado, era un océano bastante feroz para el hombre incorrecto.
    
    Pero algo me decía que él podía ser diferente, no sabía exactamente porque mi mente pensaba aquello, tal vez ni siquiera era cierto y solo mi corazón enamorado quería creerlo. Qué más daba, hace mucho no me sentía embobada por un hombre así.
    
    Estaba tan hipnotizada intentando atraerlo a mí, que había olvidado que me estaba exponiendo al peligro, pues se suponía que yo no podía estar con nadie más que con Tanque. Desobedecer sus órdenes no podía ser un simple acto de rebeldía; era también una sentencia. Podía terminar incluso muerta y no de buena forma, tal como me contó Rocío sobre aquella chica.
    
    De todas formas, sabía que si mi vida se reducía a estar encerrada, bailando en un tubo y complaciendo a Tanque y otros hombres sin descanso, entonces prefería un final para mi vida definitivamente. Y qué hermoso final ...
    ... sería si sucede por culpa de perderme locamente y consumirme como fuego en los brazos de ese hombre que me miraba desde la mesa también hipnotizado.
    
    Llevaba mucho tiempo sin sentirme realmente atraída por alguien de esa manera. Quería conocer a este hombre misterioso, conocer su voz y verlo de cerca. Entonces procuré que cada movimiento mío trajera una respuesta, una reacción y una rendición suyas.
    
    Nuestros ojos se encontraban escaneandonos mutuamente en una especie de pacto silencioso. Pero de pronto, un gesto mío y de su parte rompieron el silencio como un sonido claro y brillante. Fue su sonrisa, que aunque breve, fue preciosa porque había sido provocada por morderme el labio mientras lo observaba de manera coqueta. En ese instante supe que no importaba el problema en el que me metiese, esto merecía toda la pena.
    
    Después de haber pasado días y meses en donde todo en mí se movía en automático, creí que ya no quedaba nada por despertar, pero fue él quien rompió esa inercia. Su mirada, su presencia, su forma de no seguir al resto, despertó algo en mí. No sé si fue deseo, curiosidad o simplemente el alivio de sentirme vista por alguien que compartía mis ganas de reparar el ánimo quebrado por el piso. En medio de la música, el humo y las luces decadentes, volví a sentirme viva.
    
    En ese momento, uno de sus amigos se sentó junto a él y le dijo:
    
    ¿Ya elegiste una? - decía el tipo muy borracho
    
    Sí - dijo él dándole un sorbo a su vaso
    
    ¿Quién?
    
    La rubia que está ...