1. Un plan perfecto para dos gemelas


    Fecha: 02/11/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Fetichismo Intercambios Autor: PetterG, Fuente: SexoSinTabues30

    ... en el armario. Ya sabes, por si ese tipo se sobrepasa e intenta hacerme daño.
    
    —Claro Marce, yo estaré ahí con mi celular y con un bate en la mano. Si mi jefe te hace algo, yo le partiré la cabeza.
    
    Entonces, ambas se abrazaron y prometieron cuidarse.
    
    Cuando el jueves llegó. Levantaron a Mateo temprano, mintiéndole que debía presentarse pronto por una charla con el inspector. A regañadientes, se alistó, desayunó y salió a las 7:05, despidiéndose.
    
    Y una vez que se quedaron solas, Marce corrió a la habitación. Se vistió como una colegiala sexy: se puso una minifalda plisada, una blusa blanca casi transparente con botones abiertos para mostrar su escote, y se recogió el cabello con una liga. Mientras terminaba de alistarse, Ana se asomó a verla y se asombró.
    
    —Guau… luces increíble ¿estás segura de esto?
    
    —Sí, tranquila hermanita. Esto será pan comido.
    
    De repente, sonó el timbre. Ana se apresuró a meterse en el armario con el bate y su celular. Y Marcela, bajó a abrir la puerta asumiendo el rol de su hermana.
    
    —Ana buenos días… Vaya… t-te… te ves, muy bien!
    
    —Venga Señor, pase. Adelante.
    
    —Oh, gracias, pero que linda casa tienes (le dijo mientras la escaneaba de pies de cabeza)
    
    —Gracias, no es mucho, pero… sabe que, mejor permítame guardar sus maletas en el cuarto de huéspedes.
    
    —Claro, eres muy amable
    
    —No es nada Señor, siéntase como en casa.
    
    El jefe emocionado, la seguía con la mirada. Hasta que al fin, ella se acercó a él y lo acorraló contra ...
    ... la puerta. Le aflojó la corbata, y la tiró suavemente mientras se la quitaba. Luego, la lanzó lejos.
    
    —Ay, perdón… no debí arrojarla hacia allá. Déjeme traérsela de vuelta.
    
    Entonces, Marcela se volteó y se agachó sensualmente. La minifalda se le subió, y ella le revelo su culo apenas cubierto por una tanga rosa. El jefe de su hermana sudaba, y un bulto en su pantalón comenzó a divisarse.
    
    Marcela se giró, y miró entre las piernas del tipo y sonrió pícaramente.
    
    —Vaya ¿Ya está listo? ¿Me dejaría verlo?
    
    —Claro, adelante.
    
    Y así, Marcela se acercó a él. Le bajó la bragueta, metió su mano y con mucha habilidad, hizo a un lado el bóxer y sacó su miembro, grande y erecto.
    
    —Santo cielo… no me esperaba esto de usted, esta bien dotado.
    
    Él solo sonrió, y empezó a explorar debajo de su falda.
    
    —Y tú… estás bien mojadita. Me estas volviendo loco.
    
    Ambos se miraron, y Marcela dijo:
    
    —Mejor subamos a mi alcoba, quiero que me haga suya en mi cama.
    
    Y así, lo sujetó del miembro y lo guio hacia el cuarto de su hermana. Y una vez ahí, dejaron la puerta entre abierta mientras se besaban entrando al cuarto. Mientras Ana, oculta en el armario, miraba todo por la rendija del mueble.
    
    En eso, Marcela se puso más provocadora y le dijo al jefe:
    
    —Quiero verte desnudo primero. Luego, puedes desnudarme a mi.
    
    Él accedió, rápidamente quitándose la camisa, revelando su torso gordito; luego se quitó los pantalones y el bóxer, quedando expuesto. Su cuerpo no era perfecto, ...
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