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Las Vacaciones Prohibidas 2
Fecha: 24/06/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: davdilopez7207, Fuente: RelatosEroticos-Gratis
... el hombro y rematé: —Gracias por prestarme a tu esposa. La próxima vez puedes mirar más de cerca mientras me la follo. **CAPÍTULO 12: Mi verdadera puta** **POV: DANIEL** Follarme a Mariana había estado bien. Su coño era apretado, estaba mojada como perra y se corrió dos veces mientras la partía. Sin embargo, mientras me la cogía solo podía pensar en una cosa: que nada, absolutamente nada, se comparaba con cogerme a mi propia hija. Mariana era solo carne. Valeria era mi obsesión. Esa noche regresamos a la casa de la playa. Laura preparó una cena ligera y decidimos ver una película en la sala, como la primera vez que todo empezó. La misma sala, el mismo sofá, la misma iluminación tenue. Solo que esta vez las reglas habían cambiado por completo. Me senté en el sofá grande, con las piernas abiertas. Valeria, obediente como ya lo era, se acercó sin que yo dijera una sola palabra. Llevaba solo una camiseta holgada que le llegaba a mitad del muslo. Nada debajo. —Ven aquí, princesa —le ordené en voz baja. Laura estaba sentada en el sillón individual, fingiendo que veía la televisión. Pero yo sabía que estaba atenta a cada movimiento. Sus ojos brillaban de excitación. Valeria se subió sobre mí a horcajadas, de frente a la televisión, dándome la espalda. Levantó la camiseta y se acomodó lentamente sobre mi verga ya dura. Sentí cómo su coño caliente y familiar tragaba mi polla centímetro a centímetro hasta que estuve completamente enterrado ...
... en ella. —Joder… —gruñí por lo bajo. Valeria soltó un gemidito suave y se quedó quieta un momento, acostumbrándose a tenerme dentro. Luego empezó a moverse. Lentamente al principio. Movimientos circulares y profundos, como si estuviera follando con la verga de su padre mientras veíamos una estúpida película de acción. Miré hacia Laura. Ella tenía la mano metida entre las piernas, tocándose discretamente mientras nos observaba. Esto me recordó perfectamente aquella primera noche, cuando Laura se había sentado sobre mí frente a Valeria… y ahora era nuestra hija la que estaba montándome frente a su madre. El círculo se había cerrado de la forma más enferma y perfecta posible. Agarré a Valeria de las caderas y empecé a guiar sus movimientos, haciendo que bajara con más fuerza sobre mi verga. —Más duro, mi reina —le susurré al oído—. Quiero que tu mamá escuche cómo tu coño se traga la verga de papá. Valeria obedeció. Empezó a cabalgarme con más intensidad. El sonido húmedo y obsceno de su coño joven llenaba la sala cada vez que se dejaba caer sobre mí. Sus gemidos ya no eran discretos. —Papá… tu verga es tan grande… —jadeó, moviéndose cada vez más rápido. Laura ya no fingía ver la película. Tenía las piernas abiertas y se estaba follando los dedos abiertamente, mirando cómo su hija montaba la verga de su marido. Yo sentía un placer enfermizo y adictivo. Esto era mucho mejor que cogerme a Mariana. Esto era lo que realmente me ponía como un animal: ...