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Las Vacaciones Prohibidas 2
Fecha: 24/06/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: davdilopez7207, Fuente: RelatosEroticos-Gratis
... follarme a mi propia hija mientras su madre nos miraba. Sentir cómo el coño que yo ayudé a crear ahora estaba completamente entregado a mi verga. Le metí la mano por debajo de la camiseta y le pellizqué los pezones con fuerza mientras ella seguía cabalgándome. —Dile a tu mamá lo que eres —le ordené en voz alta. Valeria gimió más fuerte, moviendo las caderas con desesperación: —Soy la puta de papá… —jadeó—. Soy la puta de mi propio papá… Me encanta montarle la verga mientras mamá nos ve… Sentí cómo sus paredes se apretaban alrededor de mi verga. Estaba a punto de correrse. La agarré del cuello con una mano y la obligué a bajar con más fuerza. —Córrete, hija de puta —gruñí—. Córrete en la verga de tu padre mientras tu mamá se masturba viéndonos. Valeria explotó. Su coño se contrajo violentamente alrededor de mi polla y empezó a squirtear, mojándome el abdomen y el sofá mientras temblaba sin control. Sus gemidos fueron tan fuertes que estoy seguro que se escucharon fuera de la casa. Yo no aguanté más. La sujeté con fuerza de las caderas y me corrí profundamente dentro de ella, inundando su útero con chorros gruesos y calientes de semen mientras gruñía como bestia. Cuando terminé, Valeria se quedó recostada contra mi pecho, todavía con mi verga dentro, respirando agitada. Miré a Laura. Ella también se había corrido. Tenía los dedos brillantes y la mirada perdida de placer. Sonreí con oscura satisfacción. Mariana solo había sido un ...
... entretenimiento. Esto… esto era mi verdadera adicción. **CAPÍTULO 13: La ofrenda** **POV: LAURA** Todavía temblaba del orgasmo que acababa de tener. Ver a mi propia hija cabalgando con tanta lujuria la verga de su padre me había vuelto completamente loca. Valeria seguía encima de Daniel, recostada contra su pecho, respirando agitada. La camiseta se le había subido hasta la cintura y podía ver perfectamente cómo la verga gruesa de Daniel seguía enterrada dentro de ella, con semen blanco espeso escapando alrededor de su coño hinchado. No pude contenerme más. Me levanté del sillón con las piernas débiles y me acerqué lentamente al sofá. Ambos me miraron. Daniel con esa sonrisa oscura y satisfecha que tanto me gustaba. Valeria con los ojos vidriosos, todavía recuperándose del intenso orgasmo. Me arrodillé entre las piernas abiertas de mi marido y de mi hija. Sin decir una sola palabra, puse mis manos en los muslos de Valeria y los separé aún más. Daniel sacó lentamente su verga del coño de nuestra hija. Un torrente abundante de semen blanco y espeso comenzó a brotar de su coñito joven y recién follado. No lo pensé dos veces. Me incliné y pasé mi lengua lentamente desde su ano hasta su clítoris, recogiendo la mezcla espesa del semen de Daniel. El sabor era fuerte, salado y prohibido. Gemí contra su coño mientras lo lamía con devoción. Valeria soltó un gemido largo y tembloroso. —Mamá… —susurró con voz rota. —Shhh, mi amor —murmuré contra su ...