1. Infiel por mi culpa. Puta por obligación (41)


    Fecha: 11/05/2024, Categorías: Grandes Relatos, Autor: DestinyWarrior, Fuente: CuentoRelatos

    Pecado, penitencia y expiación.
    
    —Siempre soñador y entusiasta con tus proyectos, las finanzas no te preocupaban tanto. En cambio, a mí los números se me han dado bien, y al trabajar como asesora comercial, el olfato por el dinero se me agudizó aún más. Por eso, cielo, cuando más próximo parecías estar de lograr tus sueños, después de la fiesta de despedida de año en la constructora, a la que por razones obvias no asistí, primero por cuidar la tos de Mateo, y segundo, para no estropearla si veías como me asediaba José Ignacio, para sacarme a bailar, o alejarme de la multitud, hacia algún espacio escondido, días después tras el almuerzo, tomándonos un café para ella, y mi delicioso cappuccino de vainilla, Carmencita me puso al tanto de la verdadera situación financiera de la compañía.
    
    Camilo presta atención a mis desconcertantes palabras, pues quizás esto no lo esperaba y de inmediato, su mirada de resentimiento hacia mí, pierde su temple y la agudiza, echando a la vez hacia atrás, cabeza, y pecho.
    
    —A ras con apenas, sobrevivía financieramente. Demasiada inversión, y los rendimientos esperados, se postergaban significativamente. Préstamos de aquí y de por allá, no parecían augurar buenos tiempos. Por eso, cielo, te posponían mes tras mes aquella reunión que esperabas con tanta ilusión, para nombrarte socio de ellos, aunque según llegó a escuchar Carmencita, la mayoría de la junta directiva, inicialmente se opuso a la idea. Más para don Octavio, el socio fundador, tu ...
    ... proyecto hotelero y eco sustentable, era revolucionario y con un futuro prometedor a mediano plazo. Pero como no contaban con un flujo de caja libre, para pagarte la suma que les solicitaste por tus diseños, pues la solución más a la mano, era pagarte esa gran idea con acciones, e incorporarte a la junta directiva.
    
    —Ella me ratificó que, en Cartagena, se hallaba la solución para equilibrar las arcas de la constructora, y de paso, atisbé la posibilidad de que ellos cumplieran con tus sueños, si finalmente se conseguían compradores para el último de los Pent House de la primera torre, y en el primer nivel, la de un local suficientemente amplio, como para anclar allí, a una gran cadena de tiendas de ropa.
    
    A Camilo se le desgonzan ambos brazos, y su boca bien abierta, queriendo decir algo que no debe ser otra cosa más que un comprensible… «¡No te lo puedo creer!», permanece a escasos treinta centímetros de mi nariz. Esta actitud suya, tan afligida, quizá se deba a que también por ellos, estaba siendo engañado.
    
    —Por esta razón, mi amor, me dediqué a averiguar con el jefe de ese proyecto en la costa atlántica, los valores de venta máximos y mínimos, las especificaciones de los alrededores para magnificar su exclusividad, así como los planos y las perspectivas, para rotarlos dentro del listado de los clientes que el magistrado me había suministrado, y ofrecerlos en mi perfil falso de Instagram.
    
    —Muy cierto es, que a algunos de ellos los convencí para que adquirieran nuevas ...
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