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Infiel por mi culpa. Puta por obligación (41)
Fecha: 11/05/2024, Categorías: Grandes Relatos, Autor: DestinyWarrior, Fuente: CuentoRelatos
... quería un descuento, pero el valor que ofrecía era ridículamente inferior a lo acordado en Bogotá. En serio me sentí frustrada y el mal genio se fue instalando, junto a un molesto dolor, en el medio de mis sienes, pues aquella oportunidad de negocio, por su petulancia, se me estaba yendo al traste. Eduardo lo notó de forma inmediata, e intervino por unos momentos, hablando en privado con el magistrado. Al rato regresaron a la terraza donde los esperaba, ya un poco más calmada. Sonrientes los dos, dijeron al mismo tiempo mi nombre, y con su brazo extendido hacia mí, el magistrado Archbold, estrechando mi mano me dijo… —Ten paciencia jovencita, y no apures a la vida, pues hay que vivirla con prudencia. No pretendas controlar los granos de arena que se precipitan por el cuello angosto del reloj de los años, y mejor márcale a esos días y a las noches, tu propio tiempo. Marcha a tu ritmo, mujer. Elige bien los caminos que te lleven al éxito, y no deseches las oportunidades que se te presenten. Ilusiónate con el panorama que se abre ante tus hermosos ojos, para conseguir finalmente tus objetivos. Yo, jovencita, puedo guiarte hacia él, si llegamos a un acuerdo adicional que, por supuesto, no está escrito. —Camilo… —murmura Mariana, encorvada, dándome la espalda y revolviendo el interior de su bolso negro, hasta dar por lo visto con lo que buscaba. Al darse la vuelta, observo que sus finos dedos, se esmeran en destapar por un extremo, una barra de chocolate blanco. Lo ...
... desgastante de esta expiación, le ha causado hambre. —¿Quieres? —Y se acerca caminando lento, atenta a los dos cuadritos blancos con arroz crujiente del extremo, separándolos del resto. Estiro mi mano para recibirlos, más la suya evita la mía y sus dedos llevan la chocolatina directo a mi boca, se sonríe y divide otro dos para ella. —Le dije…: Estoy vendiéndole un apartamento exclusivo, adecuado para su imagen y su estilo de vida. –Intervine, sospechando la injerencia de Eduardo en el asunto. – ¡Estaría usted mejorando ese aspecto, impactando con seguridad a tanta gente importante que le sigue! La exclusividad que en Peñalisa usted no encontró, aquí en este sector de Cartagena la podrá obtener. —Dentellea una de las esquinas y de inmediato, lo mastica y lo diluye con un sorbo de agua, directamente de la jarra. —Y por vecinos no se preocupe. Dos expresidentes de la nación, dos pisos más abajo de este Pent House, vienen aquí con cierta regularidad. Un famoso jugador de futbol, que tiene residencia en un país europeo, pasa sus vacaciones con toda su familia, aquí en las fiestas de año nuevo, y sería el más cercano a usted, pues vive justo en el Pent House de al lado. Pero ese, no tiene la preciosa vista hacia la bahía, que como ha podido observar, este que va a ser suyo, si posee. —Puedes estar en lo cierto, jovencita, –me respondió con su habitual tono de voz, la del hombre acostumbrado a ordenar– pero a esa exclusividad que me ofreces para pagar por estas frías y vacías ...