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La Isla Evanescente 26
Fecha: 29/06/2024, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Alex Blame, Fuente: TodoRelatos
... era en aquella parte escabrosa llena de islotes y rocas afiladas que apenas afloraban unos centímetros de la superficie del mar. Ordenó al capitán rodear la isla a una distancia segura y se limitó a vigilar la costa en busca de amenazas que no distinguió. Tampoco había por allí ningún rastro de magia. El sol empezaba a declinar, arrancando fríos reflejos de aquellas piedras oscuras y desnudas. La ausencia de vida le llamó la atención. Ni un pájaro planeando por encima de la galera, ningún animal, ni siquiera un lagarto deslizándose entre las rocas sueltas. Aquella isla estaba muerta. Al doblar el último cabo de aquella parte de la isla, la línea de la costa descendió y se abrió una amplia bahía, el puerto y los edificios de la escuela de archimagos aparecieron brillando oscura y majestuosamente al fondo. La ausencia de un barco atracado en el muelle le hizo dudar por un momento si habría llegado demasiado tarde, pero enseguida detectó la fuente de magia que había estado siguiendo, más potente que nunca. Antes de hacer nada la analizó. No podía entrar en aquella mente, no quería alertar al hechicero que probablemente tendría salvaguardias. Pero no necesitaba sondearlo para ver que era un mago con un potencial similar al suyo. Aunque por la forma en que dejaba escapar su energía sabía que no era un hechicero experto. En cuestión de minutos se preparó y escoltada por veinte de sus mejores hombres realizó un conjuro de teletransportación que la llevase justo ante el ...
... hechicero. Sabía que si lo sorprendía no le costaría derrotarlo. Lórax Estaba tan enfrascado en el libro que cuando Enguiba entró corriendo con la noticia de que una galera se acercaba tardó unos segundos en reaccionar, pero en cuanto fue consciente de la situación sabía lo que tenía que hacer. Había realizado tantas veces el conjuro que lo hizo de forma automática y cuando la hechicera se presentó ante ellos el libro de conjuros estaba ya a salvo en La Gorgona. Intentó adelantarse, sabía que la reina hechicera los atacaría y deseaba enfrentarse a ella, pero Kelmahir se interpuso: —No es el momento, aun no estás preparado. Lo que tienes que hacer es trasladarnos a todos al barco antes de que... Una explosión interrumpió el discurso del druida. En ese instante a diez metros de distancia apareció una mujer rodeada de una veintena de soldados. Los marineros de Baracca empuñaron sus sables y apoyados por Kelmahir y Sokolob protegieron a Lórax que apenas podía ver nada entre la maraña de cuerpos. —¡Vamos, no disponemos de mucho tiempo! —dijo Kelmahir mientras rechazaba la primera oleada de atacantes con la ayuda del gigantesco sable de Enguiba y la maza de Englund. A través de una rendija pudo observar a la hechicera. Por fin el personaje más peligroso del continente se hacía de carne y hueso. Era una mujer realmente hermosa, morena, con una melena rizada y oscura que le daba el aspecto majestuoso de un león. La hechicera había dejado caer su capa y vestida con un ...