1. La casa de la playa (parte 2)


    Fecha: 10/11/2024, Categorías: Grandes Series, Autor: LeslieUnik, Fuente: CuentoRelatos

    ... que estaba segura nunca había experimentado hasta ese día. Me encontraba tan excitada que casi me ganaba la necesidad de orinar que, después de haber bebido tanta cerveza, era lógico que experimentaba; afortunadamente en esa ocasión mi bikini era color amarillo.
    
    —¡Cielo santo! ¿Cuántas chicas se han dejado coger con esa frase tan dulce? —pregunté riendo sarcásticamente.
    
    —Más de las que puedas imaginar —respondió Pedro, fanfarroneando.
    
    La lasciva expresión en el rostro de los chicos, y lo que sus calzoncillos intentaban ocultar lo decía todo; se encontraban realmente muy excitados con la situación. La escena ya no sólo era erótica, ahora había también una alta dosis de morbo flotando en el agua junto a nosotros. El momento ideal para consumar mi perversa venganza.
    
    Aunque realmente la estaba pasando muy bien, divirtiendo con las bromas y ocurrencias de Pedro y Pablo, fingí estar un poco cansada; por lo que sugerí realizar un último juego antes de salir del mar. Tomé nuevamente el top de mi bikini y les indiqué a los chicos que jugaríamos a capturar la bandera una última vez, pero con la pequeña diferencia que esta vez tendría un premio para el ganador.
    
    —¿Cuál es el premio? —preguntaron ambos chicos abriendo sus ojos grandes a más no poder, brillando de lujuria.
    
    —Mi bikini —respondí desvergonzadamente sin dejar de sonreír.
    
    Tan pronto escucharon mi oferta, los chicos se entusiasmaron y comenzaron a chapotear de emoción. ¡No daban crédito a lo que acababa de ...
    ... ofrecerles!
    
    Quién sabe que miles de cosas se habrán imaginado que podrían hacer conmigo frente a ellos, en aquella solitaria playa, ¡totalmente desnuda! Pues si yo estaba renunciando voluntariamente a mi derecho de privacidad, por consiguiente, no debería haber demasiadas cosas a las cuales me pudiera yo negar.
    
    A decir verdad, creo que a ellos realmente no les importaba mucho saber quién de los dos me quitaría esta vez mi top de la mano tanto como la situación resultante. Tenían suficientes razones para sentirse seguros y confiados de que sólo tendrían que alcanzarme una vez más para que sus fantasías se hicieran realidad. Pobres ingenuos.
    
    Estando todos de acuerdo en las reglas de la competencia nos dispusimos a jugar. Pedí a los chicos que contaran una vez más hasta 20, en lo que me separaba de ellos unos 10 metros, para tomar un poco de ventaja extra. Ellos se encontraban todavía mareados por los efectos del alcohol, pero sumamente ansiosos por empezar. Como dos hambrientos tiburones que olfatean la sangre de su indefensa presa; prestos a devorarla.
    
    Un segundo antes de que los chicos terminaran de contar, arrojé con todas mis fuerzas mi top frente a ellos para distraerlos. Ellos se paralizaron por un segundo quedando perplejos, totalmente confundidos; antes de lanzarse a nadar peleando torpemente entre sí, compitiendo por ser el primero en alcanzar mi maltratada prenda. Mientras yo furtivamente me zambullía en el agua para escapar.
    
    Los chicos alcanzaron mi top ...