1. Sin bragas en la aldea (2): Follada en el sofá


    Fecha: 23/03/2025, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Punkycaliente, Fuente: CuentoRelatos

    ... consiguiendo.
    
    Sin decir una palabra me abrí de piernas, invitadora, para que pudiera ver mi coño rasurado y le fuera más fácil entrar… Eso si, con mi pierna “mala” apoyada todavía en la silla. Se tumbo encima mía, podía notar su peso contra mi cuerpo, teniendo en cuenta lo pequeño que es, me tapaba entera. Su polla se situó cerca de mi entrada húmeda, y lo empezó a colocar para empezar a follarme. Cuando sentí como ya estaba en mi entrada, me dijo: –¿Lista para ser jodida, Daniela?
    
    Con su cara encima le mire y le pregunte entre gemidos: –Sí... aunque una pregunta antes, si fuera tu nieta y te buscase las cosquillas también me darías polla? –Entonces me metió su polla que mi coño algo estrecho apretó con ganas, ya lo había notado en mi boca, pero cuando me la metió dentro, supe lo que era ser jodida por una polla gruesa de verdad. Empezó a darme rítmicamente, su respiración estaba muy alterada y tras un rato rodeo mis hombros para juntar nuestras caras y mantener el ritmo de la follada mientras me sacaba algún beso.
    
    Fue entonces cuando me contesto, tal como esperaba que lo hiciera: –¿Te parece suficiente esa respuesta? Nieta mía. –Dijo eso cuando apretó con fuerza en mi interior y gemí como una perra, eso me había puesto a cien, abrí la boca mientras me daba para gemir y decirle cosas llevada por mi excitación. Digamos que el "jódeme como la puta que soy", "soy tu perra" y "solo jédeme cabrón" fueron alguna de las expresiones que salieron de mi boca, para ser ...
    ... contestadas con "me encantas puta", "que coño tienes zorra..." y "¿Te gusta la polla de un hombre de verdad, zorra?". Todo hay que decir que hubo momentos que inevitablemente hacían que mi pie malo se apoyara, pero no me arrepiento... menuda follada me estuvo dando.
    
    Los minutos pasaban y mi coño palpitaba del gusto, de vez en cuando me mordía la oreja, besaba mi cuello, buscaba mi boca o acariciaba mis pezones. Todo hay que decir que me sofocaba un poco tener el peso del hombre encima, pero sentirle dentro de mi merecía ese esfuerzo. Víctor estaba aguantando como un campeón, a pesar de que yo estaba a punto de tener mi primer orgasmo fuerte de verdad. –Está... llegando. –Le anuncié entre gemidos. Por un momento me di cuenta de que las cortinas estaban abiertas, pero y una mierda iba a hacer que Víctor se levantará en ese momento. Con mi pierna buena le atraje hacía mí, mientras aprisione su polla mientras tenía el fuerte orgasmo. Busque su boca mientras que la sensación eléctrica recorría mi cuerpo.
    
    Cuando acabe, le miré y sonreí. Le iba a decir que había sido genial, pero fue entonces cuando empezó a joderme a toda hostia. mi cabeza se estiro hacía atrás por el placer que me estaba volviendo a dar mi viejo cabrón, cuando entonces sonó su móvil de los pantalones. Lo que me desconcentro. Víctor siguió un rato, pero al final pidiéndome perdón me dijo que era importante.
    
    Abatida le dije: –Vaya, lo lamento, quería que tú también te corrieras. Tenemos lo de esta noche, de todas ...