Las obsesiones inconfesables de mi hijo (3)
Fecha: 25/03/2025,
Categorías:
Incesto
Autor: fran, Fuente: TodoRelatos
Después de despedirnos de la doctora Sánchez y pedir cita para volver una semana después, salimos mi hijo y yo en silencio pensando en el tratamiento que debía seguir Luis en esos días, dejé a mi hijo en el instituto y antes de llegar a casa pasamos por una librería y compré un par de libros cortos eróticos, esperando hicieran el efecto deseado.
Por la tarde al regresar del instituto, le enseñe los libros que había comprado.
- Mamá, ¿tú realmente crees que esto va a hacer efecto?- la cara de mi hijo denotaba duda a la vez que me examinaba de arriba abajo.
Siguiendo las indicaciones de la doctora, me había puesto un vestido blanco suelto que llegaba a medio muslo con un escote en V sin sujetador totalmente sugerente, para estimular el libido de mi hijo, se trataba de que pudiera controlar el deseo lujurioso hasta que voluntariamente eyaculara.
Notaba en mi hijo el deseo, a través de su pantalón se notaba el cabeceo de su verga, y era otra prueba para mí pues yo tampoco era una mujer de piedra.
- ¿Quieres empezar con la primera sesión? – le insinué con la impaciencia de saber que sucedería.
Unos segundos de silencio se apoderaron del salón para seguir con una leve mueca en los labios de Luis.
- ¿Tú estarás conmigo, mamá?- me dijo mirándome a los ojos.
- Cariño debes hacerlo tú sólo- me quedé pensativa, viendo como mi hijo me suplicaba- está bien hoy por ser el primer día voy a estar contigo pero solamente hoy- continué.
Entramos en la habitación y me ...
... senté en la butaca de su escritorio mirando a mi hijo que se acomodaba en su cama quedando únicamente con su bóxer y una camiseta. Cogí una revista mientras mi hijo empezaba a hojear el libro intentaba fijarme lo mínimo posible aunque de reojo no podía evitar observar la reacción de mi hijo.
Al principio no veía que el libro le produjera un resultado excitante, sin realmente darme cuenta crucé las piernas subiendo el vestido más arriba de medio muslo, comprobé que mi hijo estaba más atento a mí que a la lectura y al desviar la vista, su herramienta se había ladeado hacia un lado provocando un abultamiento.
“¿Realmente mi hijo estaba así por lo que estaba leyendo o por verme?”, observé que empezaba a acariciarse el cuerpo y su mano llegaba a su polla, la cual empezó a acariciar suavemente, sus ojos se cerraban y notaba su respiración se entrecortaba.
- Lo estás haciendo muy bien, recuerda que cuando notes la excitación profunda, debes parar- le comenté dejando la revista sobre el escritorio, mientras mi vista estaba hipnotizada en su miembro que crecía a ritmos insospechados intentando saltar del bóxer que cubría su entrepierna.
Mi hijo colocó el libro en su regazo, desviando la vista hacia mí, que en esos momentos estaba tan excitada como él pero intentando guardar las apariencias, entreabrí mis piernas ligeramente, estaba muerta de vergüenza pero a la vez me había caldeado observando a mi hijo.
- ¡Mamá!....- la voz de Luis sonaba excitada.
Recuerda, debes ...