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MANOLO. Suegro, consuegro y padre
Fecha: 23/06/2025, Categorías: Incesto Autor: ugui1, Fuente: TodoRelatos
... lo haces con mi madre, no me importará, solo quiero que me dejes amarte. - ¿Lo dices de verdad que no te importaría si tengo sexo con mis amigas? - No, yo solo quiero amarte, te haré la comida, lavare la ropa, llevaré la casa y si me necesitas en el taller te ayudaré en todo lo que pueda. Manolo quiero ser tuya. - Caray Pilar, me dejas un poco sorprendido ¿Tanto me amas? - Manolo hace ya días que eres lo que más amo del mundo, más que a dios. - Dile a Jaime que a la una baje a la cocina que quiero hablar con él. Sin excusas. - Vale Manolo, voy a decírselo. Cuando volvió de la habitación de mi hijo, nos bajamos a desayunar al jardín y nos dimos un baño en la piscina. Repetimos los juegos del día anterior, pero esta vez con metida y sacada de polla. Y nos volvimos a dar un buen revolcón de besos y sexo sobre la hierba al lado de la piscina. A la una bajó mi hijo diciendo que no tenía apetito, que aún estaba mareado del día anterior. Le dije que se sentara. - Jaime, a partir de ahora Pilar ya no es tu novia, a partir de ahora es mi mujer y tu madrastra. Ella llevará la casa, habrá que obedecerla en todo. - Pero, yo la necesito, necesito que trabaje para pagarme la universidad. - ¿Para eso la quieres? No te la mereces, y espabílate, si quieres, la universidad te la pagaré yo, pero sin currar no te daré nada. Te quiero cada día en el taller currando aunque sea barriendo. Mañana a las ocho de la mañana empiezas. Ahora puedes irte a tu cuarto a ...
... escuchar a Trump - Vaya, ¿así me quitas la novia? - La has perdido, tú y tu egoísmo puro. - No hay derecho - Mira hijo, mejor me callo o la liaríamos gorda. Se fue cabreado, pero me quedé tranquilo. Pilar me abrazó y me dijo que sería la mejor esposa del mundo para mí. Y así fue. Ahora es mi mujer, tengo libertad absoluta para hacer y deshacer lo que quiera en mi vida sexual, cuando voy con alguna amiga en casa, ella se va o se busca cualquier excusa para desaparecer, no molesta ni incordia. Nunca me ha retraído nada, ni cuando alojé en la casa a su madre, al contrario, alegría de criar junto a la hija que le di, a la hermana que le vino con su madre preñada. Anna, al quedarse preñada de mi durante una de sus visitas, ya intentó hacerle creer a su marido que como ella era tan devota, la preñó el espíritu santo, pero no coló, y Juan se divorció de ella, sin recursos y sin saber dónde ir, en casa con su hija y conmigo estaba bien. Hice ampliar una habitación y dormían en ella las dos con sus hijas. Eran felices cuando casi cada noche las visitaba y me las pasaba a las dos por la piedra, aunque ya era obligación tomarse la pastilla anticonceptiva. Las niñas iban creciendo preciosas, saludables y llevaron a la casa un ambiente extraordinario. Mi hijo se fue a la universidad, y ya no regresó nunca más, se quedó en la capital trabajando en un partido político, poca cosa se de él. Por cierto las niñas se llaman Manuela las dos, a una para diferenciarla le ...