1. Dos pares de gemelas (17)


    Fecha: 27/08/2025, Categorías: Incesto Autor: tauro47, Fuente: TodoRelatos

    ... problema, le trajo un traje oscuro y una corbata que quedó sumamente elegante.
    
    Mi madre, a instancias de mi abuela, preparó una cena muy especial, mi padre me hizo enseñarle con detalle el coche para luego presumir ante sus colegas del bar, después de cenar y luego de una agradable sobremesa subí al piso de arriba a donde estaban las habitaciones.
    
    Mi madre dormía bajo, en una habitación contigua a mi abuela, por si le pasaba algo, mientras mi padre subía al piso, estaba en la habitación contigua a la mía, mientras que la de Elsa estaba enfrente.
    
    Ya no me acordaba del dormir de mi padre, posiblemente aumentado por las tardes de juego, las copas de coñac y algún que otro cubalibre, agravado por la cena de mi abuela bien regada de vino, apenas se acostó empezó a roncar de una manera tan escandalosa que se oía en todo el piso de arriba.
    
    No había forma de dormirme, me puse a pensar en mi futuro, mi boda, mi“novia”, mi cuñada, mi suegra-amante, mi posible hijo, todo era una maraña que nunca lo habría pensado, ahora ya lo veía un poco más claro, pensaba que con el tiempo y un poco de ayuda de Teresa y de mi mano izquierda podría enderezar las cosas.
    
    Cada vez lo veía más fácil, la actitud de Azucena había cambiado radicalmente, bien es cierto que el tema de follar no estaba resuelto todavía, pero en el resto podía pasar por la más enamorada de las chicas.
    
    Yo no pensaba para nada de heredar la tienda, yo trabajaba como uno más, cobraba un sueldo que para mí me ...
    ... bastaba y no añoraba más, me preocupaba mucho más el tema de la boda que nada, y eso parecía que se iba arreglando.
    
    Tampoco me preocupaba nada Rosa, de la terquedad que demostraba en un principio ahora era casi tan“enamorada” de mí como su hermana, salvo… lo de siempre, pero era tanta la oferta de coños que contentar, que no era uno de mis mayores problemas.
    
    Estaba en esos pensamientos cuando entre ronquido y ronquido de mi padre noté que mi cama se movía, al momento la sábana se levantaba y en menos de un segundo sentía el calor de la piel de mi prima Elsa a mi lado.
    
    Me llevó la mano a su entrepierna y antes de llegar ya noté la humedad que manaba su coño depilado, y apenas toqué ella escondió su cabeza debajo de la cama y desapareció entre mis piernas. Apenas notaba en la oscuridad el bulto de su cabeza subiendo y bajando entre mis muslos, me estaba mamando la polla a una velocidad que a veces se le salía de la boca aún que la recuperaba al vuelo.
    
    Con los dedos le rocé el muslo y ella lo pasó sobre mi cabeza, dejando a mi alcance su coño ardiente, mi lengua lo recorrió de una lamida que le hizo gemir más fuerte que los ronquidos de mi padre. Elsa estaba dispuesta a todo y yo… también. Después de un perfecto 69, giró y me cabalgó, no sin antes frotar su coño sobre mi polla hasta que en un movimiento ágil se metió la polla hasta los huevos,
    
    No dejó de saltar hasta que tuve que pararla, me iba a correr y ella aún seguía entera, tuve que darle la vuelta y con las ...