1. Dos pares de gemelas (17)


    Fecha: 27/08/2025, Categorías: Incesto Autor: tauro47, Fuente: TodoRelatos

    ... claramente les dio una lección a todas.
    
    Igual que Marta, que ante los gritos y quejidos de algunas, se abrió el culo ella misma para que le entrara desde el capullo hasta los huevos sin decir ni mu.
    
    Yo me reía, a la vez que Soledad, tumbada sobre mis muslos, me acariciaba la polla después de sacarme su ración de leche, de vez en cuando le daba una lamida para mantenerla a su gusto. Una de las grandes sorpresas fue la de la chiquita morena del lio de Joaquín, fue curioso que hasta entonces, todas la consolaran como una víctima seducida, hasta que pasó a dar una clase magistral de follar conmigo a gusto. Mi prima se alegró para demostrarles a todos que podían elegir a la verga que les gustara.
    
    A Soledad no se le escapó el detalle que les hice a mis“novias”, se dio cuenta de que no las follé, estaba esperando que llegara su turno y no se extrañó de nada, así que me deseó que tuviera suerte con ellas, al mismo tiempo que se ofreció a vaciarme los huevos en ella, cuando me apeteciera.
    
    Rosa también me comentó que su amiga gordita le había dicho que, aunque había sufrido bastante al meterse la polla en su culo lo había disfrutado, siempre tuvo la curiosidad de que las chicas prefirieran follar y ella, aunque no era de la misma opinión, la variante anal la liberaba de su convicción y realmente lo gozó, incluso le sugirió que si en alguna ocasión yo estaba dispuesto a repetirlo por el mismo conducto, ella estaría dispuesta, aunque le aclaró siempre que Rosa estuviera de ...
    ... acuerdo. Rosa para aclararle las cosas le aseguró que ella estaba muy segura de sus prioridades.
    
    Teresa estaba orgullosa de mí, al resolver las dudas de sus hijas ya se dedicó a preparar la boda y a follar conmigo como si fuera mi mujer oficial, por parte de sus hijas no había ninguna objeción y por parte de Clara menos, la chica ya se había integrado en el“secreto” familiar, y todas lo tenían asumido, sin hablar del tema.
    
    Los preparativos de la boda iban a pasos agigantados, la elección de vestidos era el pan de cada día, las tres iban y venían de tiendas eligiendo toda clase de detalles, mientras yo me preocupaba más de mi tienda. Fina también hacía acopio de compras para no quedarse atrás, pero lo llevaba más discretamente, a mí no quería enseñarme nada, para mayor sorpresa cuando folláramos después de la boda.
    
    Lo que sí que fue una gratísima sorpresa fue la petición de Elsa, un fin de semana me pidió que la llevara al pueblo, quería confeccionarles y regalarles los vestidos a mi madre y a mi abuela, Teresa y sus hijas aprovecharon para recorrer por enésima vez las tiendas de modas, para seguir viendo cosas, así yo con mi coche nuevo llevé a Elsa al pueblo.
    
    El recibimiento fue emocionante y muy sentimental, Elsa además de hacerles el regalo quería agradecer a mis padres el alojamiento de Susa y del suyo en su día, hubo la clásica discusión que sí, que no, pero al final accedieron gustosas al ver las telas que había elegido para las dos. Con mi padre no hubo ...
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