1. Dos pares de gemelas (17)


    Fecha: 27/08/2025, Categorías: Incesto Autor: tauro47, Fuente: TodoRelatos

    ... piernas sobre los hombros dejarme caer sobre ella inmovilizándola mientras la iba penetrando a mi ritmo, dejándole solamente la posibilidad de tirar de sus pezones hasta poder lamerlos.
    
    Yo me movía al ritmo de mi padre, arriba y abajo, y si él paraba yo me quedaba quieto, para seguir al momento. Hubo un momento tenso, al parecer mi padre cambió de postura dejando de roncar momentáneamente, en ese momento mi polla estaba hundida en el coño de Elsa hasta el fondo, pues con mi peso la tenía clavada en lo más profundo de sus entrañas.
    
    Elsa aprovechó para masajearme la polla con sus músculos, llevándome a un límite de correrme en ella, que sólo pudo evitar mi padre al volver a roncar. Salí de estampida y no pude frenar correrme desde el pubis de Elsa hasta sus tetas.
    
    Ella, lejos de preocuparse, recogió la leche de su pecho y se la bebió para luego darse la vuelta y presentarme su culo, separando las piernas a cada lado del colchón, al volver a descender sobre ella el escenario había cambiado pero la lubricación era la misma, por lo que no tuve dificultad en entrar y no precisamente por el mismo sitio.
    
    Elsa gimió mordiendo la almohada, mi padre seguía con lo suyo y yo despacio entrando y saliendo en Elsa, que ya se había relajado y permitía que la polla resbalara hasta dentro del recto.
    
    Debajo de mi cuerpo empezó a temblar de una manera exagerada, aunque no gimió apenas, pero las sacudidas que dio me demostraron que el orgasmo era brutal, hasta el punto que cuando ...
    ... el éxtasis era total cerró las piernas atrapándome la polla en su culo sin dejarme salir hasta que pudo“resucitar”.
    
    Cuando se encendió la luz del pasillo quedé sobre mi prima pegado como un sello de correos, parecía un cangrejo con ocho extremidades, mi padre se había levantado para aliviar su vejiga y de paso se asomó a mi habitación, murmuró algo que yo interpreté como de satisfacción por tenerme en casa y siguió hacia el baño.
    
    Lo complicado fue que al volver, Elsa después de tenerme clavado en su culo tanto rato con mi polla palpitante, se corrió en el mismo momento que mi padre pasaba en dirección a su cama. Tuve que sujetar a Elsa, sus tetas y toda ella vibraban debajo de mí, sacudida por unos espasmos que no podía controlar.
    
    Y no sólo eso, sino que fue contagioso, el movimiento vibratorio de sus nalgas hicieron mella en mi polla que empezó a derramar leche en su culo hasta hacerla rebosar y salirse hasta la sábana.
    
    Todavía estuvimos quietos esperando que mi padre reanudara su serenata de ronquidos y cuando lo hizo Elsa estaba casi desfallecida por mi peso. Me pude levantar y ponerme a su lado pero para ella la ocasión, había sido muy deseada durante mucho tiempo, y todavía se puso de espalda esperando que yo le abrazara por detrás y le hiciera la cucharita.
    
    Las tetas de Elsa en mis manos fueron un bálsamo y no tardé en deslizar mi polla reanimada hasta buscar el camino entre los labios del coño de mi prima. No fue difícil encontrarlo, pues ella levantó un ...