1. Mi hermana, sus amigas y la madre que las parió


    Fecha: 28/11/2025, Categorías: Incesto Autor: Viejo Intrepido, Fuente: TodoRelatos

    ... lengüetazos, de forma alternativa, hasta que de pronto Violeta soltó un grito y me dijo:
    
    -La ostia tío, cómemelo ya de una puñetera vez, que me voy a correr sin siquiera sentir tu lengua en mi chumino.
    
    Dicho y hecho, con mis labios atrape su clítoris y con la punta de mi lengua le di dos o tres lametones, y sin más, dando un alarido terrible se corrió copiosamente llenándome la cara de sus flujos, casi como si se hubiese orinado en toda mi cara. Eso desato las carcajadas de las otras tres “gorrinas” que consiguieron que tanto Violeta como yo terminásemos también riendo a carcajadas, todos satisfechos, felices y contestos.
    
    Bueno, todos satisfechos no, pues yo tenía una erección como jamás había tenido en mi vida, pues incluso parecía que mi cipote hubiese aumentado considerablemente de tamaño dada la dureza y consistencia que tenía, cosa de la que me di cuenta cuando limpiándome la cara con una de las toallas me puse de pie, y al ver que las cuatro miraban mi entrepierna yo también mire y vi como mi cipote cimbreaba en todo su esplendor. No tenía ni idea de cuándo o como me había quitado el bañador, pero lo cierto es que ahora estaba tan desnudo como ellas cuatro. Tampoco entendía como podía haber aguantado más de una hora con semejante dureza, cuando la noche anterior me había corrido sin ni siquiera tocarme, con solo ver los videos que tenía en su historial Lulu, y un rato después viendo las imágenes grabadas de ellas cuatro. Supuse que la propia excitación de ...
    ... saber que les estaba dando placer a aquellas cuatro diosas, me habían hecho olvidar hasta mi propio placer, pero lo cierto es que en ese momento me daba cuenta que empezaban a dolerme las pelotas.
    
    Sin verlo venir, y mucho menos esperar semejante ataque, caí de espaldas en la cama cuando Lulu poniéndose delante de mí me empujo violentamente, y con unos reflejos felinos me cogió el mandoble y me dio una leve chupada en el glande, diciendo:
    
    -Esta buena.
    
    Y luego dando un salto se subió a caballo sobre mi pelvis, eso sí, sin soltar mi artilugio que se lo coloco en la entrada de su coño, y se dejó caer de golpe, momento en que de nuevo se expresó quejándose:
    
    -Haayyy que daño, me he “desvirgaó” yo solita. – y se quedó con mi verga empotrada en su totalidad dentro de su cuerpo, con mis bolas rozando su culo, hasta que pasados unos larguísimos segundos volvió a decir ya más animada – Se siente bien, pero que muy bien, cada vez mejor.
    
    Y de pronto empezó a moverse como una pantera, se movía de adelante hacia detrás, de izquierda a derecha y de arriba a abajo, haciendo que mi “pájaro” volase feliz y contento dentro de la vagina de Lulu. Las otras tres miraban asombradas aquella especie de extraña danza que Lulu estaba haciendo sobre mí, moviendo sus caderas con tal habilidad que en pocos minutos noté que me iba a correr por lo que como pude la dije:
    
    -Lulu, chiquilla me voy a correr.
    
    -Y yo también, yo tambieeeennnn ….
    
    Nos corrimos simultáneamente y nos mirábamos ...
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