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Mi mujer y mi vecino cogen, eso me parte el alma (2/2)
Fecha: 15/12/2025, Categorías: Infidelidad Autor: suruminga, Fuente: CuentoRelatos
... suponen un freno ni generan escrúpulos. En ella se notaba el deseo de hacerse con ese macho que era un buen partido para relacionarse por el tiempo que fuera posible, cuanto más largo mejor pues los beneficios materiales serían mayores. En él era palpable que esos gestos de anticipo del próximo desahogo en la cama, tenían una especial destinataria, Fernanda, y yo disfrutaba verla sufrir; cada abrazo, cada beso, cada incursión de la mano hacia la entrepierna de la putita de turno, que para mi señora eran refinada tortura, me significaban un placer cercano al orgasmo. Tuve que reprimir mi deseo de darle un fuerte abrazo a ese basura y agradecerle la contribución a mi venganza, con esa actitud de hacerle notar que había sido reemplazada, que su derecho de propiedad o exclusividad era algo totalmente dependiente de la voluntad del varón. Ahora me daba cuenta que le estaba haciendo pagar la negativa a la doble penetración y mamada propuesta en el video de la última reunión. Por supuesto la sobremesa fue corta, ya que mi esposa, mostrando en su cara el desagrado que la dominaba, dijo sentirse indispuesta y disculpándose me pidió irnos a casa. Naturalmente accedí, pero si ella pensaba que con eso evadía la situación desagradable estaba equivocada, yo estaba dispuesto a echar sal sobre la herida abierta. El silencio reinante en los pocos pasos que nos separaban de casa y mantenido durante lo previo a acostarnos lo rompí yo. -“Te sentís mal?” -“No pero ya estaba ...
... harta de una conversación intrascendente mientras ellos, en lugar de atendernos, se dedicaron a meterse mano”. -“Es verdad, pero no lo puedo criticar, en última instancia él es soltero sin compromiso, y ella no solo es voluptuosa, sino que parecía tener una calentura importante”. -“Eso te parece a vos que sos un degenerado, seguro que te gustaría montártela”. -“Por supuesto, mamar esas tetas y perforar semejante culo debe ser la gloria, pero esas chicas no aceptan un tipo que financieramente sea, apenas, algo más que un piojo”. Mientras esperaba el sueño, haciendo un recorrido por últimamente sucedido, se sentí conforme; para dar por terminada la tarea de venganza faltaba poco, ya tenía la decepción de mi mujer y la filmación de lo sucedido en la última reunión; me quedaba un último escarmiento físico al hombre, enterarla a las socias de la conducta de mi esposa y hacerle saber a los directivos de la empresa el calibre del gerente de área que tenían dentro. Para provocarle una buena cantidad de moretones al vecino, a modo de despedida, tuve que hacer una tarea de vigilancia que me permitiera concretar algo simple, rápido y anónimo; iba a provechar que la puerta de su departamento estaba inmediatamente al lado de la escalera y la mía justo enfrente, tres metros entre ambas; para no ser escuchado lubriqué detalladamente las bisagras y la cerradura de manera que su funcionamiento no provocara ruido alguno; el momento elegido fue su habitual regreso entre las dos y ...