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Mi mujer y mi vecino cogen, eso me parte el alma (2/2)
Fecha: 15/12/2025, Categorías: Infidelidad Autor: suruminga, Fuente: CuentoRelatos
... media y tres de la tarde. Varias jornadas observé por la mirilla y elegí un día que le vi cara de cansancio y un tanto distraído, cuando salió del ascensor, caminó hasta la puerta y empezó a buscar las llaves, salí silenciosamente me acerqué por detrás, cubrí su cabeza con una bolsa negra, lo hice girar para marearlo y por último empujarlo escaleras abajo. Con toda suerte había superado la tentación de decirle «buen viaje» y, después de comprobar que se movía, en el mismo silencio regrese a mi casa. El día que me entregaron las dos carpetas del divorcio la esperé, a la hora de almuerzo, con la portátil lista para mostrar las imágenes y los papeles preparados para firmar. Su extrañeza se transformó en pregunta. -“¿Qué es esta recepción?” -“Papeles del divorcio”. -“¿Por qué? ¿Estás loco?” -“No, simplemente que ya no te quiero”. -“Y así, ¿de golpe te diste cuenta?” -“Tal como lo decís”. -“Pero ¿cómo puede ser eso?” -“Sencillo, me llegó esto que ahora te muestro y, en lugar de sentir dolor por el engaño, no me importó, sino que sentí asco al ver tu degradación”. Sabiendo que no había vuelta atrás y que la difusión del video sería un serio traspié en su vida firmó las hojas sin poner peros. En un mes tenía que dejar la casa que yo había heredado de mis padres. Un par de días después recibí una llamada de María y Claudia pidiendo que fuera a verlas pues querían hablar conmigo, y que lo hiciera ...
... fuera del horario habitual de trabajo, ella me avisaría cuando ya no estuviera mi mujer. Era para preguntarme sobre el comportamiento poco común de Fernanda; sin vueltas les conté todo y la situación actual. Al tiempo me contaron que mi ex les había vendido su parte y se iría a otro lado donde tenía parientes para tratar de empezar de nuevo. Nunca más supe de ella fuera de una audiencia ante el juez. Hay gente que es feliz comprando, y para que su felicidad sea plena debe ser algo que cueste menos, aunque sea centavos, a lo ofrecido por otro comercio, y por ello tienen en permanente funcionamiento una especie de radar de vigilancia que les avisa de una posible oportunidad. Eso es lo que aproveché al mandar cien pen-drive conteniendo copias de lo sucedido durante la reunión en el departamento de mi vecino; el destino fue el mostrador del personal de seguridad en la planta baja del edificio sede de la empresa donde trabajaba, llevando cada uno la inscripción «Magníficas Ofertas». Para ver que sucedía me ubiqué donde pudiera observar; tres que pasaron sacaron uno junto con propagandas en papel, a los diez minutos parece que había corrido la voz pues sobre la superficie solo quedaban las hojas de promociones. Seguramente la noticia debe haber llegado a los superiores de los farristas porque el primer actor desapareció de escena en los días siguientes sin despedirse. Yo estoy empeñado en superar esa etapa triste de mi vida.