-
Cena familiar con mi hermano y su hija
Fecha: 30/01/2026, Categorías: Incesto Autor: ramonfons, Fuente: TodoRelatos
... su culo y me agaché para besarle el clítoris con ternura antes de empezar a succionarlo con hambre. La lengua de Fausto volvió a su culo, y entre los dos la hicimos temblar. -Me corro … me corro …-gimió con la voz rota. Mi sobrina se derrumbó no sin antes llenarme la boca y la cara y las tetas con su néctar de diosa. Fausto y su padre se abalanzaron a lamer lo que les dejé. La limpiaron entera, lentos, con devoción. También les gustó su sabor. Fausto se colocó frente a mí con la polla dura como una barra de hierro. -¿Tienes ganas de jugo de hombre, puta exhibicionista? -Toda la que puedas darme- respondí abriendo la boca. Me la metió hasta el fondo. Me agarró del pelo y empezó a follarme la boca con fuerza, sin compasión. Me vuelve loca esa sensación de ser usada, de recibirlo sin control, de tragármelo todo. Le miré a los ojos mientras me follaba la garganta y él no tardó. -Ahí va …traga, zorra…- gruño, descargando chorros calientes directos a mi garganta. Tragué sin pensar, sin respirar, sin soltar ni una gota. Me encantó ese sabor a Caribe mezclado con deseo bruto. Al soltarme, jadeé y me pasé la lengua por los labios buscando más. Mi hermano se puso detrás de mí y me abrió el culo con las manos. Escupió y colocó la punta. Despacio, abriendo camino con esa polla gruesa que me llenaba como pocas. Grité. Me encanta ese dolor que roza el placer puro. Soraya, ya recuperada, se colocó frente a mí, me tomó la cabeza y me metió su coñito caliente en la ...
... boca. -Quiero que me sigas comiendo el coño, tía – dijo sin darme opción. La polla de mi hermano en el culo y el coño de mi sobrina en la boca ¿Qué más se puede pedir? Fausto le puso le puso la polla en la boca a Soraya con la intención de correrse dentro. La chica se esmeró entre gemidos que le sacaba desde su coño. Fausto gemía como un animal herido viendo llegar su orgasmo. Creo que nos corrimos los cuatro a la vez. Mi hermano me llenó el intestino de leche caliente y espesa. Fausto se corrió en la boca de mi sobrina que se tragó hasta la última gota. Ella me lleno la boca con su corrida y yo sin que nadie me lo tocara chorreé como una regadera. El timbre de la puerta nos devolvió a la realidad. Vicente, desnudo como estaba y con la polla aún goteando, abrió la puerta sin preocuparse por cubrirse ni con una mano. - ¿Qué coño pasa, Ramón? No son horas de molestar. Frente a él un chaval joven, de unos veintipocos, piel clara, mandíbula marcada, pelo rubio, corto y despeinado, con un pantalón de deporte y el pecho descubierto enseñándonos músculos, dijo -Vecino, ¿Te importaría bajar el volumen de la peli porno? Estoy estudiando y no hay quien se concentre con tanto gemido. -Estudiando a esas horas? Lo que tienes que hacer es divertirte. Anda, cierra la puerta de tu casa y ven a tomarte una copa y te sientas a ver la peli porno esa que dices. Cuando Ramón entró al salón y vio a Soraya tirada en el suelo con el coño brillante, a Fausto con la polla goteando ...