1. Malas elecciones II (Final)


    Fecha: 01/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Peter28, Fuente: TodoRelatos

    ... Play.”
    
    No sé por qué obedecí. Quizá porque todavía creía que era un malentendido. Encendí la tele. La pantalla mostraba un video pausado. La imagen era clara, nítida… demasiado clara. Era yo. Yo y Jaime. En la cama de la casa modelo en Toledo.
    
    Me caí de rodillas. Literalmente. Como si las piernas hubieran decidido dejar de sostenerme. El llanto me rompió en un gemido seco, sin respiración. “¿Cómo… cómo lo grabaron?”, susurré, sintiendo el eco de mi voz rebotar en las paredes.
    
    La respuesta estaba ahí, al final de la hoja del segundo sobre: “Tere fue quien lo grabó. Ella te vio. Ella nos lo contó.”
    
    Me llevé las manos a la cabeza. La imagen de mi hija, viéndome en esa situación… Fue como si me arrancaran la piel desde dentro. En ese instante entendí todo: lo que había destruido. No era solo mi matrimonio. Me llevé por delante la vida de Darío, de mis hijos, de Jaime, de su mujer, de su hijo… siete personas, tal como me lo repetía en la mente, destrozadas por un puñado de polvos miserables.
    
    Me maldije. Literalmente lo hice en voz alta. Me jalé el cabello con tanta fuerza que sentí el cuero cabelludo arder, buscando que el dolor físico tapara el otro. No lo conseguí. Caminé hacia la cocina y vi el cuchillo sobre la encimera. Lo tomé. Lo sostuve con ambas manos. Imaginé cortarme las venas, dejar de sentir. Pero algo, una chispa miserable de esperanza o cobardía, me hizo soltarlo.
    
    Respirando a trompicones, subí a la habitación, abrí el armario y empecé a meter ...
    ... ropa en una maleta. Ni siquiera pensaba, solo actuaba. Encendí mi laptop. Lo único que me quedaba en la cabeza era una idea: Colombia. Buscaría pasajes. Llegaría y hablaría con ellos. Me suplicarían que me quedara… quería creer eso.
    
    De pronto, en la esquina de la pantalla, apareció una notificación:
    
    “La conexión de pantalla compartida con Pablo ha finalizado.”
    
    Me quedé mirando esas palabras como si fueran una sentencia de muerte. La memoria me golpeó: el día que Pablo me pidió prestada la laptop, semanas atrás. Él lo había visto todo. No solo el video, no solo las fotos. También supo lo del aborto.
    
    Algo dentro de mí se quebró. Literalmente sentí que me caía hacia atrás, como si el aire hubiera desaparecido. Lo último que recuerdo fue el golpe seco de mi cuerpo contra el suelo antes de que todo se apagara.
    
    Sentí un peso terrible en el pecho antes de abrir los ojos, como si alguien hubiera dejado caer una losa encima de mí.
    
    Desperté en el suelo frío de la sala, con la cabeza latiendo y la boca seca como el desierto. No sabía cuánto tiempo había pasado, pero mi cuerpo dolía y la luz de la ventana me cegaba.
    
    Con esfuerzo, me arrastré hacia el sofá, tratando de entender dónde estaba y qué había pasado.
    
    El ruido del reloj marcando los segundos parecía ensordecerme, como si todo el mundo siguiera adelante sin mí. Miré mi reflejo en la pantalla apagada del televisor y no reconocí a esa mujer demacrada, con ojos hinchados y la piel pálida.
    
    Intenté levantarme, ...
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