1. Mi marido me prostituyó en el polígono


    Fecha: 02/02/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Autor: El insecto palo, Fuente: TodoRelatos

    ... no se cortó en tocarlos.
    
    --¿Y te va el anal?
    
    --Si, todo—dije--Puedes correrte dentro de mi culo, si quieres, o… de mi coño.
    
    No se por que dije eso, pero no me arrepentí demasiado.
    
    --Vale--aceptó él—Vamos ahí, allí es donde se folla.
    
    Señaló el descampado.
    
    --Si, lo sé—dije.
    
    Entramos a través del agujero y entonces vi que allí no estaríamos solos, había gente follando, putas, parejas, gays, no se veía mucho, pero era suficiente, yo intenté disimular mi sorpresa para que no adivinase que era una novata en ese tema.
    
    Me detuvo de repente y comenzó a sobarme las tetas, me hizo gemir, era rudo pero excitante, yo llevé la mano a su paquete e intuí que esa polla no sería pequeña.
    
    --Agáchate y cómeme la polla—ordenó.
    
    Yo obedecí, me arrodillé en la tierra y bajé los pantalones del chándal, cuando vi esa polla aluciné, era gruesa y venosa, palpitaba, la agarré con la mano para sentir su tacto, su calor.
    
    Su olor a sexo me excitó aún más, abrí mucho la boca para que entrase y la engullí de una.
    
    --Ahaaa.
    
    A nuestro alrededor la gente gemía bajo, se escuchaban el sonido de cuerpos follando, expresiones indecentes: ¡Me corro! ¡Cuidado, mi culo… quiero volver a caminar! Risas, menciones a los maridos. ¿Te la tragas? Toda, joder.
    
    Mamé ese espectacular nardo y, cuando no pude más, le miré.
    
    --Jódeme con este pollón—dije—Vamos, muchacho.
    
    El chico sonrió y me empujó, caí boca arriba en el suelo y él me arrancó la minifalda, abrí las piernas para ...
    ... recibirlo y le noté entrando en mi mientras devoraba mis tetorras.
    
    --Ahaaa.
    
    Me corrí tan solo con sentirme penetrada, nunca había sido víctima de un rabo tan grueso.
    
    --Si me da por culo—pensé--Me destrozará, pero… quiero que lo haga…
    
    Continuamos follando, ambos gimiendo como animales, yo estaba fuera de mi y el placer hizo que me olvidase el motivo real por el que estaba allí, de mi esposo e incluso de quien coño era, tan solo quería correrme cuantas veces pudiera con aquel adonis desconocido.
    
    Paró e hizo que me girase, quedando como una perra, ofreciéndole mi culo, yo me resigné, estaba claro que él era quién mandaba y yo no podía ni rechistar, eso era ser puta, recibir y callar, y, con suerte, correrse cuantas veces pudiera.
    
    Cuando me penetró por detrás me creí morir, no duró en romperme con su enorme pollón, duro como una barra de acero, dio un grito de dolor que seguro causó curiosidad de todos los folladores allí presentes. Después comenzó a penetrarme, a follarme de nuevo.
    
    Es increíble esa sensación, cuando el culo te duele pero en el fondo te gusta y no quieres que pare, al final, cuando mi ano se amoldó a la forma de su manubrio, solo pude sentir un sucio placer, me excitaba la idea de estar allí recibiendo por el mismo culo de un desconocido a cambio de dinero, mi coño goteaba cachondo, esperando ser penetrado de nuevo.
    
    Por fin el tipo se corrió acelerando la follada y dándome palmadas en mi culo, ambos gritamos de placer y descargó toda su corrida ...
«12...4567»