-
Infidelidad inconsciente
Fecha: 19/02/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Paulina Ordeix, Fuente: CuentoRelatos
... follarte" Fuimos por nuestras cosas y nos dirigimos al estacionamiento. En todo el trayecto mi móvil no paraba de sonar. Era mi marido. Llegamos al auto, me puse en la puerta del copiloto, pero Raúl, me hizo subir a la parte trasera, y entró conmigo. Me ubicó de tal forma que mi cabeza quedó en el asiento, mis caderas en el aire y levantadas, y su cara ubicada frente a mi tanga, con mis muslos en sus hombros. Empezó a pasar su lengua por mi vagina, pero sobre mi tanga, daba lametones. Mientras el teléfono no paraba de sonar. De pronto paró el sonido, Raúl hizo a un costado mi tanga, sopló sobre mi vulva expuesta y dijo "se cansó el cornudo". Se pasó al asiento del conductor y yo al del copiloto. Llegamos al edificio en que vivo. Iba a hacer parar el ascensor, pero me dijo que por las escaleras. Me hizo subir las escaleras con su mano al interior de mi tanga, con su dedo entrando y saliendo de mi culo, debíamos llegar al piso 8°, en el 4 o 5, me dijo que se la mamara… Sumisa obedecí… Me imaginaba la escena y debió parecer sacada de una película porno… Una mujer casada de 32 años, casi 33 arrodillada con la minifalda subida hasta la espalda y mostrando las bragas, la camiseta levantada y las tetas al aire, mamándosela un hombre 5 años menor y que no era su marido, y que me follaba cuando quería… El pensarlo me ponía mas calentona, le chupaba la polla con mas ganas: la tome con mi mano derecha y con la izquierda sobaba sus testículos, y pasé mi lengua rodeándosela ...
... varias veces por la punta, baje mi cara un poco y pasaba mi lengua desde la base hasta la punta, repetidamente… Puse mi cabeza de costado y empecé a subir a bocados por su verga ya dura, hasta que la tuve de frente, abrí grande mi boca y la engullí con placer morboso mientras no dejaba de mirarlo fijo, mi cabeza subía y bajaba con su polla dentro de mi boca y mi lengua la acariciaba al interior. Puso su mano sobre mi cabeza y se dejaba hacer, hasta que me agarro del pelo, no muy fuerte la verdad, y me hizo levantar, una vez de pie me lo tiro un poco mas fuerte, me soltó del pelo y rápidamente volvió a meterme su dedo en el culo… Casi en un segundo y me tenía caminando nuevamente hacia mi piso. Llegamos a la puerta de las escaleras de emergencia, quise acomodarme la ropa, pero no me dejo. Así que me apresuré en entrar y cerrar la puerta. Si alguien hubiese visto, de no ser por la hora, me habrían echado del edificio. Apenas entramos me llevo contra el sofá, me apoyó de boca en una de los brazos y me empezó a penetrar, suave, rodeando la entrada de mi vagina, mis labios, con su verga, hasta que la hizo entrar toda, luego la sacó lento, y volvía a penetrarme lento, haciéndome enloquecer. Entonces me dijo: "dime que eres mi puta" y yo le dije: "soy tu puta". Volvió a agarrarme del pelo y me llevó a la habitación. Cerró la puerta, y se desvistió. Yo aún estaba de pie cuándo él empezó a desvestirme. Me desvistió y se separó de mi un poco y me miró las tetas. Casi como si lo ...