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Conny, una dulce tentación 6
Fecha: 25/03/2026, Categorías: No Consentido Autor: Roger David, Fuente: TodoRelatos
... ella bajo la mesa, pero esta vez mas cargada, y con su voz bajando a un susurro en su oído. —¿Ves? —dijo don Ursulo, relajándose apenas, pero aprovechado esa situación para seguir confundiendo a la joven—. Solo quería venir a molestarte. Pero se dio cuenta que yo estaba contigo y no la iba a dejar… —tras decírselo su mano se deslizó hacia la cintura de Conny, ajustándola suave en esa zona, sintiéndosela, abrazándola, pero lo suficientemente marcado para que ella contuviera el aliento. Lo que no supo don Ursulo es que la orientadora Melissa, en el momento que pasó escudriñando el sector, si bien llevó su mirada al lugar donde estaban ellos, no los había visto. Solo vio un rincón oscuro al lado de un puesto de las cervezas y un par de sombras que no la alertaron, y por eso siguió su rumbo. Para ella en esas fiestas era común que algunos estudiantes se escondieran en rincones un poco apartados para beber algún tipo de licor a escondidas. Pero sus preocupaciones, por el momento eran otras. Ella tampoco supo que estaba vez se había equivocado en sus apreciaciones. Mientras tanto, y a esas horas, el gimnasio se había convertido en un hervidero de cuerpos que se movían al ritmo del reguetón, con las luces cortando el aire en destellos que hacían de cada silueta algo volátil. Don Úrsulo, aprovechando que Melissa había desaparecido entre la multitud, tomó a Conny de la mano con una firmeza que no admitía réplica. —Ven, vamos a bailar… —le dijo tomándola de la mano con su ...
... voz ronca por el alcohol y la anticipación, mientras la guiaba hacia la pista de baile, cerca del puesto de cervezas. Era un punto estratégico. Si la orientadora Melissa reaparecía, podría arrastrarla de vuelta a las sombras hasta que pasara el peligro. Conny, con el vestido negro aún más corto por el movimiento, asintió con una sonrisa que pareció ser natural. El alcohol la hacía sentir liviana, pero también vulnerable. Cuando la música cambió a un “dembow”, un estilo de baile similar al reguetón, pero más lento y sensual, su cuerpo respondió como si fuera un instrumento afinado para ese ritmo. Sus caderas comenzaron a ondular con una cadencia hipnotizante, pues era una experta en ese tipo de baile. Y así lo vio el sorprendido de don Ursulo. Vio que los movimientos de la joven, iniciaban en la cintura, y viajaban hasta las puntas de sus pies, mostrándoles, a todos los que miraban, que cada músculo en el cuerpo de esa joven sabía exactamente cómo provocar. Y claro, el vestido azul de Conny, ajustado hasta el límite, se adhería a sus amplias y vibrantes nalgotas con cada giro, con cada movimiento, delineando el relieve redondeado que se elevaba y descendía al ritmo de la percusión. Sus manos, ligeras y seguras, se deslizaron por su torso, delineando el contorno de sus senos turgentes antes de alzarse sobre su cabeza, como si ofreciera su cuerpo al ritmo de la música. Era un baile que no necesitaba palabras: era pura invitación, pura provocación. Don Úrsulo, en cambio, se ...