1. Oda a las alumnas del IED Altamira


    Fecha: 25/04/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Autor: Orlok82, Fuente: SexoSinTabues30

    ... chorro profuso de agua, Mosquita y Emma Marcela recorrían el cuerpo de la una con las manos de la otra y se devoraban a apasionados besos. El público enloqueció. Mosquita se concentró en las tetas de Emma Marcela y ella, a su vez, en el culo de Mosquita. Parecía habérseles olvidado el concurso y querer echarse a hacer el amor ahí mismo. No solo les llovía agua sino fichas. —Señoritas Lady y Sandra, por desgracia para todos, yo no mando aquí, sino que manda el tiempo. Y ya se acabó el de ustedes. Si tienen cuenta en OnlyFans, es hora de digan cuál es. ¡Un aplauso para Lady y Sandra! Ellas no necesitan agua para mojarse. Ni para hacer mojar al público. Emma Marcela y Mosquita se retiraron, envueltas en llamas. No dijeron una palabra pero habían acordado sin necesidad de hablar, que irían a los baños a acabar de follar. Julieth se desesperó y avanzó de vuelta hacia la atiborrada tarima y luego hacia la entrada a los camerinos. Seguramente ya había perdido al manoseador, pero todavía podía pegarle su madreada a Uldabir. Entretanto, las ardientes amigas de Julieth llegaron al baño, todavía besándose y tocándose por todas partes. Sin despegarse, entraron y entrecerraron la puerta del cubículo con retrete. Allí dentro, Mosquita descendió bajándole la tanga a Emma y se mediar segundo, se puso a chuparle la raja. Emma perreaba sobre la boca de su joven amante, agarrándole la cabeza y sosteniéndose ella misma de lo alto de la pared. Gemían sonoramente. Alguien más entró al baño, ...
    ... dando pasos lentos y firmes. Era Uldabir, que venía de ver el espectáculo lésbico y ya no aguantaba más. Iba a por ellas. Las amantes le dieron la bienvenida. Lo primero que hicieron fue desabrocharle el cinturón. Para el siguiente minuto, Mosquita tenía el pene entero de Uldabir entre la boca, aporreándole la garganta y sacándole profundas arcadas. La otra estaba subida en la cisterna y le pegaba la vagina al muchacho en toda la cara. Un rato más y las dos nenas intercambiaron la posición. Uldabir llevaba un rato lengüeteándole la vagina a Mosquita y Emma ya le había quitado los pantalones y los había arrojado fuera. El sonido no se diferenciaba en nada del emanado de un festín de dulces y manjar disfrutado por niños de jardín. Justo cuando Emma estaba pegando su culo a la pelvis de Uldabir con la intención de ser penetrada, entró Julieth. Ella ya venía con rabia, pero no esperaba encontrarse con algo tan impactante. Su reacción inicial fue agarrar el pantalón de Uldabir y sacar de su bolsillo la pate-cabra. Sacó la hoja filosa y dio pasos decididos hacia el ansioso trío. No heriría a sus queridas amigas, pero quería castrar a Uldabir. No obstante, de forma súbita, tuvo una mejor idea, y se marchó a pausadas hurtadillas.
    
    —Y ahora, a quienes todos más esperaban. A la más sensual, la más bella, la más… ¡joven! Reciban con aplausos a la pequeña ¡PENEEE….LOPE! Ella salió avanzando de a largos brincos, rebosante de confianza y sensualidad. Sus tetas eran las más pequeñitas del ...
«12...121314...17»