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Dos amigos de mi hijo me follan por todos lados
Fecha: 16/06/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Juan, Fuente: TodoRelatos
... su cara. —No importa, lo habíamos hablado que elegirías uno. Le abracé, y sentí su polla a reventar. —¿Te ha molestado lo que has visto? —No... Acaricié su polla que estaba firme. No podía desperdiciarla. —Aún no me he decidido. Lo que has visto solo ha sido parte del examen de selección. Su cara cambió de expresión. Y yo estaba en una nube, disfrutando de la compañía de dos sementales y con un orgasmo maravilloso en mi contador. ―Me has puesto a mil viéndote....―me dijo pasando su mano por mi cuello, de una manera muy cariñosa. Bajo los efectos del alcohol y del orgasmo que aún me recorría, comencé a acariciar le su polla, que toda solícita, reaccionó elevando su tamaño y su firmeza. Ya habíamos puesto las cartas sobre la mesa, si quería ser justa al comparar, debía hacerle la misma prueba que hice a Teo. —A ver lo que sabes hacer. Sigues a prueba. Mientras recorría con sus manos todo mi perímetro, mis pechos liberados disfrutaban de su libertad y de la humedad de su lengua. De repente, me tumbó sobre la cama balinesa. Acercó un cojín para que elevara la cabeza. Cuando se elevó sobre mí supe lo que procedía. Yo estaba sedienta de sexo. Abrí mis piernas y dejé que Adrián comenzara a follarme sin necesidad de más jueguecitos, mientras me auto convencía de que era por culpa de los efectos del alcohol. Al sentir que se deslizaba por entre mis muslos como un torpedo listo para ser expulsado, le apreté contra mí, para encajarla entera. El ...
... cabrón de él, bombeaba y bombeaba entrando y saliendo de mí. Su polla se perdía en la profundidad de mi coño mientras él, para evitar ser engullido hacia el abismo, se agarraba a mi pecho. Mi coño entró en éxtasis y se abrió como para tragarse el Titanic. —Fóllame a ver como lo haces —dije completamente fuera de mí. Comenzó una galopada salvaje, desmelenada. Con el alcohol, el polvo se retrasaba. Y yo estaba ya desbocada. —Te has resistido, pero tenías ganas de follar. Supuse que el alcohol le hacía retrasar su eyaculación, lo que me hacía disfrutarlo más. Sintiéndolo «al punto» me monté sobre él, la situé en la boca de mi puerto e inicié un lento trote sobre mi potro. Conforme avanzaba el ritmo de mi paso, su polla se iba introduciendo más y más en mi vagina. Estaba tan excitado como yo, besándome la boca sin dejar de empujar, hasta que debí disparar un resorte y el muñeco escupió líquido inundando mi vagina. Que placer correrse con ese animal, mientras me besaba. ¿Qué deseaba? ¿Podía darme por satisfecha habiendo sido follada por dos sementales o podía aspirar a más? Hasta entonces me había dejado llevar por ellos. Era el momento de tomar las riendas de la situación. Ya estaba bien de juegos de agua. La vista de sus cuerpos completamente desnudos chorreando de agua acabó de decidirme. Quería tener a esos dos machos en mi cama para mi sola. —Chicos, sigo indecisa. ¿Por qué no subimos a mi dormitorio y hacemos el examen final? Se miraron sonrientes. No ...