-
La familia del marido de mi hermana (19)
Fecha: 15/07/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Alfonso, Fuente: TodoRelatos
... perdiese el control de mi cuerpo. Y cada vez que la polla llegaba al fondo se me escapaba un chorrito que me daba gustirrinin, jijiji. Esa noche nos quedamos dormidos abrazados y dándonos infinidad de besos. A la mañana siguiente me desperté antes que ella y me deleité observando su bonito cuerpo desnudo tendido sobre la cama. La desperté con suaves besos sobre sus carnosos labios y sus ojos chispearon al abrirlos y sentir que la besaba. Desayunamos desnudos, entre caricias besos y risitas. - ¿Qué tienes previsto que hagamos hoy? – le pregunté. - ¡Follar, follar y follar! Jajaja. - No soy una máquina, cielo. - Jajaja, lo sé. Solo he expresado mi deseo. Quiero recuperar todo lo que me he perdido durante estos años. - Pero tendrás que seguir haciendo tu vida... de casada. - Es compatible con esto. Puedo venirme aquí, o a la casa de la montaña cuando quiera y el tiempo que quiera. - Pero yo tengo que trabajar. Creo que te vendría bien una amiga. - Tengo amigas. - Me refiero a una amiga con la que puedas compartir cosas, cosas íntimas como esta. - Bueno, de ese tipo no tengo. Las que conozco se escandalizarían si les contase algo así, jajaja. - No te creas que todo el mundo es como aparenta ser. Todos escondemos cosas. Te puedo decir que conoces a alguien que le encantaría ser amiga tuya y compartir este tipo de cosas. - ¿A quién? – preguntó con avidez. - ¿Te acuerdas de Gertru, la mujer que te enseñé fotos en mi móvil? - Si, ...
... claro. Ya te dije que me cayó muy bien, pero Gertru es una mujer muy educada y reservada. - Es reservada hasta que encuentra a alguien en el que puede confiar. - Pero apenas sale de casa. Según me contó, parece que el baboso de su marido la tiene muy controlada. - Eso puede cambiar. - ¿Cómo? - Eso déjamelo a mí. Tan solo dime si te gustaría ser amiga suya y conoceros mejor. Estaba tocando un tema muy delicado, pues el día que Sara me habló de Gertru, me dio la impresión de que le gustaba no solo como persona. Noté un brillo especial en sus ojos cuando me habló de ella y quería probar hasta donde llegaba ese interés, pero tenía que hacerlo con sutileza pues no estaba seguro si ella misma sabía lo que sentía. - La verdad es que me gustaría tener amigas de verdad, de las que te puedes fiar y contarles las cosas que sientes. Con la única que lo hago es con Marta, pero es mi hermana. - Y esto no se lo puedes contar a Marta, por lo menos por ahora. - La verdad es que no se si se enfadaría, jijiji. - No tiene derecho a enfadarse. Además, ya conoce a alguien más con quién desfogarse. Te propongo una cosa. - Dime. - ¿Estarías dispuesta a invitar a Gertru para pasar un par de días aquí? - Bueno, creo que no la conozco lo suficiente para eso. - Ese es el motivo, que compartáis un par de días juntas para conoceros mejor. Al final aceptó, aunque con ciertas reservas. Las cosas nuevas la sobrepasaban un poco. Nos fuimos a comer a un pueblo del ...