1. El Diagnóstico del Deseo - Parte 1


    Fecha: 19/07/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Nicole Hot, Fuente: TodoRelatos

    ... de Maite, los dedos extendiéndose como una araña que reclamara territorio.
    
    —Aquí debes afeitarte —dijo con voz ronca— estos pelitos pueden albergar virus.
    
    Mintió descaradamente, pero Maite —educada en la obediencia a las batas blancas— solo asintió, conteniendo las preguntas que bullían en su mente. El dedo del doctor se hundió levemente en su carne, buscando y encontrando la humedad que delataba su confusión.
    
    —Buenas noticias —susurró mientras retiraba la mano con una lentitud calculada— tu condición no ha empeorado. Pero necesitaremos... sesiones diarias.
    
    Maite apenas tuvo tiempo de vestirse antes de que el doctor saliera del consultorio, dejando atrás el olor a látex y a deseo reprimido.
    
    El desayuno transcurrió en un silencio cargado. Maite, vestida ahora con un camisón holgado que el doctor le había provisto, jugueteaba con las frutas en su plato mientras sentía la mirada de él posada en su nuca. El sol de la mañana entraba por la ventana de la cocina, iluminando los frascos de medicamentos alineados como soldados en el estante.
    
    —Debes alimentarte bien, Maite —dijo el doctor Castro Moreno, sirviéndole más jugo de naranja—. Los ejercicios que haremos requieren energía.
    
    Ella asintió, tomando un sorbo. El líquido ácido le recordó a su antigua vida, a las mañanas en la ciudad donde el sol no era un enemigo.
    
    —¿Qué... qué tipo de ejercicios serán, doctor? —preguntó, limpiándose los labios con el dorso de la mano.
    
    El hombre sonrió, sus ojos oscuros ...
    ... brillando con algo que no era precisamente profesional.
    
    —Terapia de exposición controlada. Tu piel necesita aprender a defenderse.
    
    La habitación que el doctor llamaba "sala de terapia" no era más que un espacio vacío con colchonetas en el piso y una ventana grande que dejaba entrar el aire fresco de la mañana. Maite se detuvo en el umbral, sintiendo un escalofrío a pesar del calor que comenzaba a acumularse en la casa.
    
    —Desvístete —ordenó el doctor, ya sin la bata blanca, usando ahora un polo ajustado que dejaba ver la curva de su barriga.
    
    Maite parpadeó.
    
    —¿D-desnuda?
    
    —Por supuesto —respondió él, como si fuera lo más natural del mundo—. El sudor debe evaporarse directamente de tu piel. Es clave para el tratamiento.
    
    Ella dudó, pero el diagnóstico pesaba más que su vergüenza. Con movimientos lentos, se quitó el camisón, dejándolo caer al suelo. El aire le recorrió el cuerpo como una caricia fría, haciendo que sus pezones se endurecieran al instante.
    
    —Excelente —murmuró el doctor, sus ojos recorriendo cada centímetro de su cuerpo—. Comenzaremos con sentadillas.
    
    Maite obedeció, colocando las manos detrás de la cabeza como él indicaba. Cada movimiento hacía que sus nalgas firmes se tensaran, redondeándose de una manera que no pasó desapercibida para el doctor, quien se colocó justo detrás de ella.
    
    —Más profundo —indicó, colocando una mano en su cadera para "guiarla"—. Así, muy bien.
    
    Sus dedos se quemaban contra su piel. Maite podía sentir el aliento ...