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Soy una ninfa ninfómana 🔥 - Parte 2
Fecha: 21/07/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Anitanga89, Fuente: TodoRelatos
... medio inclinada, con las piernas abiertas y el coño mojado y deseoso, completamente expuesto. Él soltó un bufido. —Joder, estás chorreando. —Cállate y fóllame —le solté sin pensar. No hubo aviso. Solo sentí su mano caliente abriéndome las nalgas, y su polla deslizándose entre mis labios. No la metió. La frotó. Varias veces. Lenta. Gruesa. Húmeda. —¿Esto es por mí? —preguntó, pasando la punta por mi entrada y luego subiéndola hasta el clítoris. —Esto es por la noche en que hiciste que me corriera sola como una perra. Métetela ya. Hazlo. Y lo hizo. Me la metió de golpe. Entera. Hasta el fondo. Sin piedad. Solté un grito seco que se perdió entre los azulejos. Su polla era indudablemente grande, de las que me gustaban. Caliente. Recta. Gruesa. Me abrió como si mi coño estuviera hecho a su medida. Empezó a darme. Con fuerza. Empujando desde atrás, con las manos en mi cintura. Mis tetas rebotaban contra el mármol. Cada embestida era un golpe sordo contra mi cuerpo, un gemido que no podía controlar. —¡Sí! ¡Joder! ¡Así, cabronazo! Me tenía doblada, empapada, abierta, goteando. Me agarró del pelo y me tiró hacia atrás, haciéndome gemir con la espalda encorvada mientras me seguía follando como un toro. —¡Más…! ¡Más…! ¡No pares! —suplicaba, ya sin vergüenza. Y no paró. Me folló como si me tuviera rabia contenida. Como si llevara semanas ...
... esperándolo. Como si el polvo que le dio a la otra furcia no hubiera sido suficiente. Me lo estaba cobrando todo en ese momento. Sus huevos chocaban contra mí en cada embestida. Choc, choc, choc. Mis piernas temblaban tras cada penetración. El sonido de la piel golpeando piel llenaba la cocina como una lluvia caliente. Y entonces sentí el primer orgasmo subir desde el vientre. —¡Me voy a correr! —grité, descontrolada—. ¡Me corro…! Y me corrí con su polla dentro, empujando, dura, firme. Me corrí con las piernas temblando, el clítoris latiendo, el cuerpo entero gritando por dentro y mi boca por fuera. Y él me sostuvo. Me la siguió metiendo. Hasta que también explotó. Se vino dentro. Caliente. Profundo. Ambos quedamos jadeando, pegados, temblando. Su polla aún dentro. Su semen chorreando por mis muslos. Luego silencio. Solo nuestros alientos. Y entonces, sin girarse, sin moverse, susurró: —Este será nuestro secreto, ¿vale? —Siempre que me des más polla… tu secreto está a salvo conmigo. Antes de marcharse, intercambiamos nuestros teléfonos. Luego se fue, dejándome allí, con los muslos pegajosos de su lefa y contando los minutos para volver a tenerlo dentro. Suscribirte a mi Patreon y disfruta de MUCHO MÁS RELATOS. Si no has leido el relato anterior, aquí lo tienes:Soy una ninfa ninfómana - Parte 2:https://www.todorelatos.com/relato/236482/.