1. Diario de un Consentidor 200 Soledades


    Fecha: 04/08/2026, Categorías: Intercambios Autor: Mario, Fuente: TodoRelatos

    ... pasado con vivencias cercanas a la violación difíciles de asumir. Nunca creí que fuera capaz de tratarla como lo hice aquella noche, sin embargo, apenas habíamos hecho más que cruzar los límites de la cordura. (3)
    
    ¿Cómo no vi las señales? ¿Cómo ignoré lo que en cualquier otro caso habría hecho saltar las alarmas? Porque estaba tan obsesionado que interpreté la violencia como una parte del juego sin entender que había en Carmen un trasfondo más preocupante.
    
    No lo vi tampoco cuando en Semana Santa boicoteé el proceso de acercamiento que inició, fui incapaz de afrontarlo sin dejarme llevar por los reproches, el tiempo se nos acababa y la angustia por alcanzar nuestro objetivo me llevó a tomar una decisión arriesgada, mal pensada y sin garantías. No imaginé el efecto que la droga me causaría y arrasé con todo, con ella. La terapia en la que estábamos inmersos se infectó de una violencia verbal inusitada que confundimos con sinceridad hasta alcanzar el punto culminante una tarde que hablábamos de Borja, el ligón que intentó llevársela a la cama la tarde que la llamé puta y rompí su primer intento de reconciliación.
    
    «—El caso es que, con o sin dinero por medio estuve a punto de prostituirme…
    
    —Un momento, hay algo fundamental. ¿Crees que si hubieras tenido una cifra habrías rechazado la pregunta de Borja?
    
    —¿Cómo?
    
    Cogí el porro que estaba a punto de consumirse y di una larga calada. Me sorprendió la facilidad con que mis pulmones admitían el humo.
    
    —Quiero ...
    ... decir que si Doménico te hubiera llegado a dar una idea de tu…tarifa, de tu valor en el mercado, puede ser que cuando Borja te preguntó si le ibas a cobrar, tal y como estabas de… cansada de todo y de todos, ¿por qué no lanzarle un precio? Total, si no aceptaba te quitabas de en medio a un moscón, y si pagaba…
    
    Carmen se quedó en mi argumento, enseguida vi que había hecho mella; se echó hacia atrás y continuó pensando.
    
    —No puedo saberlo, nunca he tenido esa cifra, esa tarifa como tú dices; es verdad, estaba muy cansada, muy harta de todo, de mí misma en primer lugar; puede que si hubiera sabido cuánto podía pedir por un polvo lo hubiera barajado, en aquel momento la idea de venderme solo pasó por mi mente un instante en el que el precio no fue un parámetro crucial.
    
    No, algo no cuadra. Quizá no lo sabe, pero…
    
    Ella no rechazó la idea, Irene la salvó.
    
    —¿Mario?
    
    —¿Eh?
    
    —Te has quedado...
    
    —No sé si entiendes el motivo de mi insistencia, dices que te lo planteaste durante un instante y enseguida lo rechazaste, que el precio no fue un argumento decisivo. Piénsalo bien, el precio no fue un argumento clave porque no formaba parte de tus datos. Te lo vuelvo a plantear, trátalo como la científica que eres: Si hubieras tenido ese dato, el precio además del contexto emocional en el que te hallabas, y no te hubiera interrumpido Irene ¿qué crees que habría sucedido?
    
    —¡Cuántas veces he de repetirlo, no lo sé!
    
    —Claro que lo sabes, lo sabes de sobra—dije lleno de ...
«12...91011...36»