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La búsqueda (IV)
Fecha: 20/08/2026, Categorías: Grandes series, Autor: MN_IS, Fuente: CuentoRelatos
... amiga. —¿No le parece grosero que me haga sentir cómo Moní lo excita? —le preguntó Isa, cuando Moní ya estaba lavándose. —Lo es, disculpa. Me alejo —contestó él. Isa rió y opinó que Mario estaba tomándose las cosas muy en serio. Isa fue quien se alejó y, se dejó caer en la cama, para terminar de quitarse el pantalón. —¿Qué piensa de mis piernas? —Me gustaría tenerlas a ambos lados de la cara. —Tsss. Mucho más prosaico de lo que imaginaba —dijo ella, y ambos rieron. Mario se sentó en la cama también, a un lado de Isa y tocó una de sus piernas. —Qué tersas son —opinó, mientras acariciaba con el dorso de su mano la parte superior del muslo. Isa quería que la abriera de piernas y la masturbara, pero Mario sólo la estaba acariciando, de una manera tan tierna e inocente como hace un momento acariciaba su nuca. Así que insistió: —Y de mis pechos, ¿qué piensa? Mario, que para ese momento estaba viendo las piernas de Isa, volteó a ver sus ojos. Isa lo veía también. Comenzaron a acercarse y finalmente se besaron. Mario de inmediato llevó una mano al pecho de Isa. Sus dedos se colaron por las orlas de la blusa, reconocieron y exploraron las faldas de aquel monte enorme. Finalmente, aunque sabía que Isa protestaría, se internó en el brasier y buscó un pezón, que acarició con delicadeza, primero en círculos, por fuera, y luego oprimiendo ligeramente su montículo. —¡Fuera, fuera! —dijo Isa, quitándole la mano de allí. —¡Va a hacer grande mi ...
... brasier! Mario ya no se podía contener más. Empezó a besar intensamente el cuello de Isa, mientras tomaba el otro pecho. Isa empezó a gemir entre risas nerviosas. Mario de nuevo atacó su pezón, e Isa ya no tuvo fuerza para negárselo. Luego, Mario retiró su mano de allí y la fue llevando a la pierna de Isa. Mientras le besaba el cuello, subía a lo largo de su pierna imperceptiblemente, y se adentraba poco a poco en la cara interna de su muslo, hasta que tocó su ropa interior… Y en ese momento Moní salió. Al ver la escena, se apresuró a toda prisa a la cama. Mario pensó que iba a molestarse, pero se sentó del otro lado de Isa, y empezó a hacerle lo mismo que él. Mientras Mario le besaba el cuello, Moní besó su boca. Ella tomó la mano que él tenía en la vagina, y la llevó al pecho de Isa, le indicó que abriera la mano y que agarrara todo lo que pudiera del pecho de su amiga. Lo forzó a apretar. Ella estaba agarrando el pecho de Isa, a través de la mano de él. Cuando sintió que los movimientos ya venían de Mario (ya eran buscados por él), Moní retiró su mano. —Eso, eso —le dijo Moní a Mario, satisfecha. —Qué tetas, ¿verdad? ¡Pues quédate allí! —No les digas “tetas”, suena muy…, ¡oye! —empezó a decir Isa, pero fue interrumpida. Moní había quitado la mano de Mario, porque quería la vulva de Isa para ella. Se apresuró a quitarle la ropa interior, y tomó de lleno la vaina de su amiga. —¿Me estás diciendo que no tienes lindas tetas, amor? —le dijo Moní, mientras ubicaba el punto ...