1. Capítulo 8: Ecos de Entrega y Traición


    Fecha: 21/08/2026, Categorías: Grandes Series, Autor: Gregor, Fuente: TodoRelatos

    ... dignidad, aunque también un paso más cerca de la venganza. Sus dedos temblaban, sus ojos ardían. Se quedó mirando la pantalla apagada del teléfono, como si de alguna forma pudiera ver a Javier recibiendo el contenido, viendo su cuerpo desnudo, su rendición fingida, su dolor real.
    
    Mariana se le acercó en silencio. Claudia aún estaba desnuda, su piel fresca por el ambiente del cuarto, su cuerpo todavía bajo los efectos del frío y la humillación. Mariana la abrazó. Fue un abrazo largo, intenso. Falso en apariencia, verdadero en necesidad. Claudia necesitaba calor, protección. Pero Mariana, disimulando el impulso bajo la capa del consuelo, aprovechó para recorrerla lentamente con sus manos: desde la curva de su espalda hasta la redondez de sus nalgas, desde la suavidad de su cintura hasta el vértice de sus muslos. Un roce fugaz, una caricia encubierta. Claudia no dijo nada. No se separó. Tal vez lo necesitaba. Tal vez, aunque fuera por un momento, le dio permiso a Mariana para hacerlo.
    
    Luego, con movimientos lentos, Claudia se vistió. Cada prenda era como una capa de armadura, aunque no del todo efectiva. La ropa no la protegía del recuerdo de lo que había hecho. Mariana la observaba en silencio, viendo cómo su cuerpo desaparecía de nuevo tras la tela. Aunque su mente no podía dejar de recordar cada detalle: el peso suave de sus senos, la humedad brillante de su sexo, la perfección de sus labios vaginales abriéndose como una flor nocturna. El deseo aún palpitaba en su ...
    ... entrepierna, aunque lo ocultaba bien.
    
    Ambas se sentaron en el sofá. El ambiente era tenso, pesado. Claudia no decía nada. Solo miraba al suelo, como si buscara respuestas allí. Mariana, en cambio, revisaba su teléfono constantemente. Un mensaje de Javier.
    
    Mariana lo leyó en voz baja:
    
    —Tengo un tema familiar y no podremos vernos hoy. Quería asegurarme de que tu deseo por mí sigue en firme.
    
    Mariana lo miró a los ojos a Claudia antes de responder.
    
    —Sigue en firme —dijo, con voz firme, como si estuviera representando un papel—. Me someteré a ti. Te daré lo que quieras.
    
    —Perfecto —respondió Javier—. Entonces, nos vemos en tres días. Prepárate.
    
    Claudia, al escuchar esto, levantó la mirada. Mariana le repitió las palabras. Las buenas y malas noticias estaban entrelazadas.
    
    —La buena noticia es que no te verá en tres días porque sino puede verme a mi tampoco a ti. Tienes un respiro.
    
    Claudia asintió, aliviada.
    
    —La mala noticia es que eso significa que no podré ejecutar mi parte del plan hasta que nos veamos. Tendrémos que seguirle el juego un poco más.
    
    Claudia bajó la mirada.
    
    —No sé si eso me tranquiliza o me asusta más.
    
    —A mí también —dijo Mariana—. Pero recuerda que esto es una trampa. Cada palabra, cada caricia, cada acto, será una cuerda con la que lo colgaremos ya te lo dije.
    
    Pero las dos sabían que no solo Mariana tendría que seguir fingiendo. Ambas tenían que seguirle el juego. Sobre todo Claudia.
    
    —Él va a querer más —dijo Mariana, bajando ...
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