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La grieta
Fecha: 25/08/2026, Categorías: Incesto Autor: Ericl, Fuente: SexoSinTabues30
... cuando, desde el otro cuarto, un quejido de Amanda irrumpió con suavidad: Ese sonido, tan cotidiano y tan peligroso en medio de lo prohibido, la atravesó como un rayo. La tensión le explotó en su vagina, y sin entender del todo por qué, se humedeció aún más. El corazón le palpitaba con fuerza, entre la culpa y la excitación, y Cristian, al ver el estremecimiento que recorría a su mujer, comprendió que aquella mezcla de riesgo y deseo la estaba llevando más lejos de lo que nunca habían imaginado. El aire se espesó. Sona quedó con la boca llena de la verga de Cristian y los ojos abiertos como platos, mientras él, lejos de apartarla, la sostuvo con más fuerza. El silencio de la casa se volvió insoportable: era Amanda. El corazón de Sona latía con violencia, pero no se movió, no se apartó. La sensación era la excitación más pura. Cristian, con un destello perverso en la mirada, le susurró en un hilo de voz: —No te atrevas a soltarme… las mulas solo obedecen. El murmullo fue una orden y un reto, una cadena invisible que la ató aún más a su entrega. —Ve por ella. —Sona se puso de pie y fue por su hija, llegó con ella en brazos de nuevo. Amanda no lloraba, solo se había despertado. Sona se arrodilló de nuevo, y de nuevo atrapó la verga de Cristian con su boca, esta vez con Amanda en brazos, sintió un estremecimiento recorrerle la espalda, como si la mirada de su hija la empujara aún más hondo en el abismo de lo prohibido. Cristian giró apenas la cabeza, consciente, y ...
... un destello eléctrico le cruzó el pecho. El silencio pesaba, y la habitación abierta se transformó en un escenario donde nada volvería a ser igual. Cristían levantó a Sona del suelo y tomó a Amanda mientras sona se quitaba toda su ropa. Le entregó a Amanda y Sona la colocó contra su pecho. Amanda se pegó a su pezón como un becerro, al tiempo Cristian agarró su otro pecho y la leche comenzó a salir, él bebía con devoción. Los dedos de Cristian se incrustaron al tiempo en la vagina ya muy húmeda de Sona. Cristian la empujó con suavidad, Sona entendió rápidamente y se acostó boca arriba, Amanda permanecía recostada en sus tetas. Cristian clavó la verga hasta el fondo y empezó a moverse. Sona gemía como una puta, como la puta que ya no deseaba ocultar, quería tenerlo dentro de ella. Amanda gateó con sus manitas por el cuerpo de su madre casi hasta donde la penetración se hacía arte. El corazón de Sona se aceleró de golpe, como si estuviera a punto de estallar en el pecho; una parte de ella quiso detenerla, detenerlo todo, pero otra —la más profunda y peligrosa— se encendió con la cercanía de Amanda. Cristian permaneció expectante, mientras Amanda se acercaba él seguía penetrando a Sona, pero ahora mirando a su pequeña hija. Le daba duro y Sona no dejaba de gemir. Una mano de Amando llegó hasta la vagina de Sona, sus deditos rozaban la vega de su padre mientras entraba y salía con velocidad. Cristian no aguantó y se vació dentro de Sona invadiendo de leche su interior. La leche ...