1. Tres en la terraza: una jubilada insaciable


    Fecha: 26/08/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Lucas 2304, Fuente: TodoRelatos

    ... beso en la mejilla, inhalando su familiar aroma a té verde y loción de afeitar.
    
    —¿Estás seguro de esto? —pregunto, súbitamente preocupada—. Aún podemos cancelar. Decir que uno de nosotros enfermó o...
    
    —Absolument pas! —me interrumpe, tomando mis manos entre las suyas—. Hace años que no me siento tan... vivo. Tan emocionado por algo. Quiero esto, Lali. Quiero compartir a Fresita contigo y con él.
    
    Sus palabras disipan mis dudas. Si hay algo que he aprendido en nuestros años juntos es que cuando Fabrice habla con esa intensidad, con esa pasión apenas contenida, está siendo completamente sincero.
    
    —Entonces —digo, poniéndome de pie con renovada energía—, tenemos trabajo que hacer. Necesito ducharme, preparar la cena, elegir qué ponerme...
    
    —Y yo necesito preparar a Fresita —añade Fabrice, con una sonrisa traviesa—. Esta noche tiene que estar deslumbrante.
    
    Nos separamos como dos conspiradores, cada uno con su misión. Mientras el agua caliente de la ducha relaja mis músculos tensos, mi mente no deja de proyectar imágenes de lo que podría suceder esta noche. Vicente descubriendo a Fresita. Los tres en el sofá, copas en mano, la tensión creciendo. Manos explorando, labios encontrándose...
    
    El solo pensamiento hace que un escalofrío recorra mi columna, y no es por el agua.
    
    Las horas siguientes pasan en un frenesí de actividad. Fabrice y yo nos movemos por el apartamento como bailarines en una coreografía perfectamente ensayada: él limpia mientras yo cocino, ...
    ... yo pongo la mesa mientras él selecciona la música, ambos debatiendo sobre qué vino abrir, qué velas encender, qué detalles cuidar.
    
    A las siete, la transformación comienza. Fabrice desaparece en el baño con su neceser especial, ese que guarda bajo llave no por vergüenza, sino como un ritual que marca la frontera entre sus dos mundos.
    
    Yo me sumerjo en mi propio ritual de preparación. Tras mucho debatir frente al armario, me decido por un vestido negro que no es demasiado formal ni demasiado casual. Es sexy sin ser vulgar, sugerente sin ser obvio. Me maquillo con cuidado, resaltando mis ojos verdes con un delineador que Consuelo jura que me quita diez años. Perfume en los puntos estratégicos: cuello, muñecas, detrás de las rodillas y, por si acaso, un toque entre los pechos.
    
    A las ocho y media, estoy lista. La cena —solomillo al punto con salsa de vino tinto y patatas confitadas— reposa en el horno a temperatura mínima. El postre —una tarta de chocolate con corazón líquido— espera en la nevera. Las copas brillan sobre la mesa, las velas proyectan sombras danzantes en las paredes, y Billie Holiday susurra desde los altavoces.
    
    Solo falta Fresita.
    
    Como si hubiera invocado su presencia con mi pensamiento, escucho el taconeo característico aproximándose por el pasillo. Me giro, y la visión me deja sin aliento.
    
    Fresita está espectacular. Lleva un vestido blanco con estampado de fresas rojas que abraza su figura con una elegancia sorprendente. La peluca pelirroja, ...
«12...111213...26»