1. Vacaciones en Japón


    Fecha: 30/08/2026, Categorías: Hetero Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... de los hombros, la reclinó sobre el futón, bajó hacia sus bragas y suavemente se las quitó. Le abrió las piernas y empezó a comerle su peludo coño.
    
    Marta se había puesto en cuatro para comerle el coño a Naoko. Yo no pude aguantar más, me acerqué por detrás, le separé las nalgas y empecé a comerle el culo y el coño. Marta, al notar mi lengua, se giró y sonriéndome, me dijo que había tardado mucho. Yo la comía el coño y ella ahogaba sus gemidos comiéndose el coño de Naoko. Seguimos así un rato; yo cada vez le comía más rápido su culo y su coño, y ella aceleraba la comida de coño de Naoko. Yo me puse de rodillas detrás de Marta y se la clavé sin avisar en su húmedo coño. Estaba chorreando. Marta gimió más alto y yo empecé a darle más fuerte. Estaba a punto de terminar y Marta se separó y se la sacó. Subió hacia la cara de Naoko y le preguntó varias cosas al oído. Naoko asintió a cada pregunta sin decir nada. Marta se incorporó y se puso de cuclillas, dándome la espalda, sobre la cara de Naoko, plantándole todo su coño sobre su boca. Nada más hacerlo giró la cabeza y me dijo, ahora fóllatela a ella. Me acerqué, la levanté ...
    ... las piernas, vi que la mata de pelo iba hasta su culo. Efectivamente, tenía el pelo lacio, largo y frondoso. Se la metí en ese coño peludo; era muy estrecho. Empecé a darle cada vez más rápido mientras Marta gemía cada vez más fuerte, pero la verdad es que yo, aunque disfrutaba del coño estrecho, no estaba disfrutando de la follada. Naoko no contribuía mucho, apenas se movía o gemía; era como follarse una muñeca hinchable. Marta se dio la vuelta para verme mientras me la follaba y debió notar algo, porque me dijo:
    
    —Ponte detrás mío, y me follas el culo —mientras se ponía a hacer un 69 con Naoko.
    
    Me acerqué a su culazo, le comí un poco el ano, le metí un par de dedos y apunté mi polla a su agujero. Entró con facilidad y empecé a darle con fuerza, como le gusta. Pocas embestidas después, Marta empezó a moverse para todos lados y ahogó un fuerte gemido contra el coño de Naoko mientras yo le rellenaba su culo con mi corrida. Naoko por el contrario ni se había inmutado; sino nos hubiese dicho al día siguiente que había tenido 2 orgasmos, pensaríamos que ni le había gustado. Nos tumbamos en los futones y nos quedamos dormidos. 
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