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El Crimen del Colibrí. Parte 5
Fecha: 30/08/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Julian Torres, Fuente: TodoRelatos
... de hormigas. Supuso que su falda no estaría muy distinta así que se ahorró el mirar, pero le dio asco volver a ponerse las bragas. —Son las segundas que pierdo por tu culpa —le dijo mientras señalaba su ropa interior —. Y en solo dos días. Ignacio se rió mientras agachaba la cabeza. —Te compraré un buen puñado de ellas. La valenciana se sacudió la falda y se trató de arreglar el peinado para no parecer que había follado en mitad del campo bajo unos arbustos. —¿Qué tal estoy? Ignacio la vio con el pelo lleno de hojas y las motas de tierra en la cara y resopló sin saber qué contestar. —Espera, que te ayudo a limpiarte. Claudia tuvo que llegar hasta el Monumento de Alfonso XII para encontrar a su familia. El bello monumento fue elaborado por más de cuarenta grandes artistas de la época, y forma un semicírculo frente al gran Estanque del Retiro. Se trataba de un hemiciclo de columnas jónicas rodeando a una gran estatua del monarca, bellamente elevada con otras estatuas que la embellecían. La valenciana vio primero a sus hijos, quienes la reconocieron nada más verla, y corrieron en pos de ella. —¡Mamá! ¿Dónde estabas? —preguntó Eric sorprendido. —Te hemos estado buscando por todos lados —casi pareció gritar Emma. —Bajad la voz —les recriminó su madre, avergonzada por las miradas que atraían los gritos. El niño de diez años rápidamente se fijó en la falda de su madre. —¿Te has mojado la falda en una fuente, mamá? —preguntó Eric. —Así es ...
... —asintió ella rápidamente, conforme con esa apreciación. La valenciana no vio a su hija, que la tenía a su espalda y se la inspeccionaba. Claudia se giró y vio como Emma tenía un pegote de semen en el dedo y se lo llevaba a la nariz mientras lo olía. Inmediatamente puso cara de asco. La madre se alarmó y abrió los ojos como platos. Se agachó y, agarrando su falda, le limpió los dedos a su hija. —No toques lo primero que veas, Emma —la reprendió para acto seguido buscar el lugar donde se manchó —. ¿Dónde lo viste? —Aquí —le señaló su hija levantando un poco su falda, y demostrando que el líquido estaba en la parte interna y no externa —. Que asco. Huele como a yogur caducado. ¿Qué es? Claudia se restregó los restos de semen que se habían quedado pegados en la parte interna de la falda. —Son babas de caracol. Así que no las toques porque pueden ser venenosas. Según terminó de hablar llegó Pedro apresuradamente. —Clau… ¿dónde estabas? Creí que te habías perdido. —Perdona. Es que se alargó la conversación un poco, pero tampoco he tardado tanto, ¿no? —Casi una hora, cariño. Me he llevado un buen susto porque no te encontraba en ningún lado. —Papá… ¿Has visto las babas de caracol que tiene mamá en la falda? No sabía que las babas fueran tan espesas. —¿Qué? —preguntó confuso el padre. —No les hagas caso. ¿Podemos irnos ya a casa? —solicitó ella con mirada suplicante —. Me he caído y manchado con el agua de una de las fuentes, y necesito darme una ...