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🔥 Sudor, Hormonas... y Marcos (10)
Fecha: 31/08/2026, Categorías: Gays Autor: internauta, Fuente: TodoRelatos
... rozar mis labios, suave, caliente. —Abre, maricón —ordena, su voz ronca, impaciente. Obedezco. Abro los labios despacio, temblando. Me llena la boca, aunque solo entra la cabeza, y ya me parece demasiado. Me arden las mejillas, me dan ganas de toser, pero trago saliva. La saboreo un segundo, la paso con la lengua, como si probara un helado, y me estremezco de placer. Raúl me deja tenerlo un segundo, moviendo apenas la cadera para meterlo y sacarlo despacito, solo la puntita. Va rozando mi paladar, mi lengua, humedeciéndolo, y me vuelve completamente loco. Luego se la saca, casi por completo, y la restriega por mis labios. Me obliga a lamerla, a pasarle la lengua como si fuera un puto helado de chocolate, y yo obedezco, con la cara ardiendo y los gemidos atascados en la garganta. —Eso es… chúpamela, zorra… —me anima con voz grave, divertida—. Hazlo bien… Aun sin ver nada dentro de la capucha, noto su polla rozarme las mejillas, gorda, dura y no me resisto a darle otro lametón largo, lento, desde la base hasta la punta, oliendo todo su sudor. Raúl gime un poco. Un gemido bajo, contenido, como si no quisiera hacerlo pero no pudiera evitarlo. Su polla late más fuerte entre mis labios. —Joder… estoy a punto… —suelta de golpe, con la voz rota, y se parte de risa hacia los colegas—. ¡Tíos, estoy a punto de correrme! —No me jodas, Raúl —le contesta Samuel, flipando—. ¡Bro, para ya, que nos van a echar fijo! Vuelvo a escuchar cómo los espectadores ...
... miran hacia atrás. Hay un murmullo de incomodidad, alguien carraspea, pero nadie se atreve a decir nada en alto. Esa tensión me revienta por dentro. Raúl está tan empalmado que tiembla. Lo noto en sus muslos, en su respiración, en la manera en que me aprieta la cabeza como si no quisiera soltarme jamás. Pero se contiene. Se aparta de golpe, resoplando, sacándose la polla de mi boca. Me la golpea un par de veces en los labios, casi con cariño, y luego busca a tientas el combo de palomitas. Me quedo paralizado, con el corazón en la boca, sin entender qué hace. —Mira, mira —se ríe, medio jadeando—. Que me corro ya… Y sin avisar, mete la polla entera dentro del cartón de las palomitas, todavía temblando, y empieza a correrse ahí mismo. Se oyen sus gemidos, suaves, rotos, mientras el cartón cruje un poco bajo su mano. Los otros flipan. —¡Buah, qué puto asco, bro! —se parte Javi—. ¡Dentro de las palomitas, tronco! —Jajajaja, putísimo cerdo —añade Samuel, mirándole con cara de alucinar. Raúl se retira con una risa ronca, satisfecho, dejando el combo chorreando semen en el asiento de al lado. Se limpia la polla con una servilleta arrugada y me suelta la cabeza despacio. —Ni se te ocurra sentarte, zorra —me susurra con crueldad—. Me tiemblan los brazos, me falta el aire, la polla me palpita dentro del pantalón como si fuera a explotar. Escucho cómo se aparta, todavía riéndose, y los chicos siguen cuchicheando a su alrededor, con las miradas puestas en ...