1. 🔥 Sudor, Hormonas... y Marcos (10)


    Fecha: 31/08/2026, Categorías: Gays Autor: internauta, Fuente: TodoRelatos

    ... mí, el pringue, el combo de palomitas rebosando semen.
    
    Raúl se recuesta, satisfecho, y suelta entre carcajadas:
    
    —Venga, no os cortéis, que le toca a otro.
    
    Me quedo de rodillas, con la capucha pegada a la cara y el corazón a mil, mientras veo cómo Raúl se limpia la polla y deja el combo de palomitas a un lado, como si fuera basura. La cabeza me da vueltas. .
    
    Ya no pienso. O no tanto, al menos. Después de probar esa polla, de notar su sabor y su peso, ya no me importa nada. No me importa que me miren, que me llamen zorra o que se rían. Estoy caliente. Caliente de verdad, con la polla tan dura que parece de piedra, y dispuesto a seguir.
    
    —¿Quién es el siguiente…? —pregunto con la voz ronca, sin pensarlo, casi sorprendiéndome a mí mismo.
    
    Ellos sueltan una carcajada, como si no esperaran que me ofreciera tan fácil. Un par se miran con los ojos muy abiertos, y enseguida Javi que estaba sentado al lado de Raúl se saca la polla sin dudarlo. Es más fina, pero muy larga, dura como un mástil, con las venas marcadas.
    
    Me late algo en el estómago al verla. Sin pensarlo demasiado, la agarro con la mano derecha, notando el calor y la dureza, y empiezo a pajearle despacio.
    
    Me entra una risa nerviosa que se me corta a medio camino. El chaval echa la cabeza hacia atrás, suspirando, y me deja hacer.
    
    Raúl no tarda en intervenir. Se agacha a mi lado, muy pegado, y me da un cachete suave en la mejilla, como para marcarme.
    
    —Eso es, zorra… así se hace —me susurra bajito, ...
    ... tan cerca que siento su aliento—. Mira cómo se la pones dura al colega…
    
    Me arde la cara al escucharle. Sigo pajeándole, un ritmo lento, firme, viendo cómo se le hinchan las venas, cómo brilla el líquido preseminal en el glande. Me gustaría chuparla, meterla entera en la boca, pero no me atrevo todavía. La acaricio con los dedos, jugando con la puntita, y eso le arranca un gemido al chaval.
    
    —Joder marica, qué bien la meneas… —le oigo decir, casi sin voz.
    
    Raúl me da otro cachete, un poco más fuerte, y me agarra de la nuca, moviéndome la cabeza para que la capucha roce el rabo de su colega.
    
    —¿Te la vas a tragar o qué, guarra? —me provoca bajito, con un tono casi cariñoso que me hace temblar—. Venga, no te cortes…
    
    Me estremezco, porque por un momento me planteo hacerlo, me planteo abrir la boca otra vez. Pero estoy tan embotado de placer, de morbo, que solo sigo pajeándole con más ganas. Me concentro en la mano, en el ritmo, apretando los dedos en la base, notando cómo se hincha más y más.
    
    El chico jadea, empieza a tensarse, me avisa con un gemido largo:
    
    —Tío… me voy a correr ya…
    
    Raúl se ríe bajito, mirándole con sorna, y le acerca el combo de palomitas, todavía pringado de antes.
    
    —Dale, colega —le dice, muerto de la risa—. Aquí mismo, échalo aquí.
    
    Yo flipo. Le ayudo, sin dudarlo, acelerando la paja hasta que la polla le tiembla y le salta el primer chorro. Lo veo entrar en el cartón de palomitas, mezclándose con el semen de Raúl, y un escalofrío me ...
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